Deben aprovechar esta oportunidad

Largó el Super TC 2000 renovado y con mucho potencial si se toma el camino correcto.

El paso del Super TC 2000 por Córdoba marcó el inicio de una nueva era. Incluso habiendo retrasado el comienzo del campeonato, los equipos arribaron a la carrera con muy poco tiempo de trabajo. Los nuevos motores llegaron de Francia un par de semanas antes de la competencia y todo se resolvió en una cuenta regresiva frenética. 

 

El espectáculo se llevó a cabo con éxito. No hubo abandonos y el público acompañó como pocas veces antes en el autódromo cordobés. Faltó mayor acción en pista. Los punteros se escaparon, y habrá que agradecerles a Rossi, a Werner y a otras luchas en el segundo grupo de autos por brindar parte del show más atractivo. Pero personalmente tuve la sensación de que si se atienden algunas cuestiones esenciales, este reglamento puede traer grandes satisfacciones. 

 

La categoría sufrió un cambio radical entre 2018 y 2019. Los autos lucen diferentes, sin tantos aditamentos aerodinámicos y con nuevo motor turbo, más moderno, igual de potente que el V8, aunque más silencioso. Los resultados son lógicos: Un auto más difícil de manejar con mayor velocidad en rectas largas y menor velocidad de tránsito en curva. Al quitar las cargas cobra importancia el diseño que cada auto trae de fábrica y con ello es normal que surjan diferencias de rendimiento que antes estaban controladas. Se vio en los entrenamientos, en la clasificación y en la carrera. 

 

Puede que un equipo logre funcionar mejor por haber entendido el auto con mayor velocidad que sus rivales o que la aerodinámica lo favorezca, pero de ninguna manera se puede permitir una diferencia de un segundo y medio o dos segundos en el tiempo de vuelta. Allí deberá mirar la dirigencia de la categoría para equiparar a las distintas marcas en las próximas carreras. Un alternativa válida es considerar el sistema de trabajo que tiene la FIA con los reglamentos del TCR, los GT, etc. Se realizan con cierta frecuencia pruebas con el fin de igualar la performance en autos de diferentes características. Los tiempos no dieron para hacer algo así antes del debut en Córdoba, pero se puede programar a partir de ahora. 

A través del tiempo también hubo concesiones técnicas para distintos modelos. Hay equipos, por ejemplo, a los que se les permitió años atrás bajar la altura de sus autos para que el modelo sea competitivo. ¿Habrá que volver atrás con eso? Tal vez. Los ingenieros deben tener la respuesta. ¿Es válido compensar rendimientos con lastre? Si, se hace en distintas categorías del mundo. 

 

Lo que se vio en la pista del Autódromo Oscar Cabalén de Córdoba a lo largo de todo el fin de semana era claramente previsible. Las decisiones que se tomen de aquí en adelante serán la clave para llegar, o no, al éxito esperado.