El auto que fue pagado en cuotas y hasta corrió en Chile

Eduardo Bouvier restauró el auto que debutó en la Mini Jr en 1968 y hace 52 años que lo tiene en su poder. Acá su historia

Eduardo Bouvier es un apasionado del deporte motor. El hombre de Lujan pasó toda su vida, de una manera u otra, ligado al automovilismo. Fue piloto y también dirigente. Corrió todo tipo de autos pero siempre manifestó que los de Fórmula eran los que más disfrutaba. Desde hace tiempo, junto a un grupo de gente que lo acompaña de la época de la Fórmula Renault, restaura autos históricos. Entre los tantos que recuperaron hicieron el vehículo que debutó en la Mini JR en 1968.

“El auto de la foto es el que perteneció a Nenin Crespi y que luego fue mi primer auto en el Mini JR. Con esa nave debute en la categoría y hace 52 años que lo tengo acá en Lujan. Dos por tres vamos a La Plata a girar”.

Correr, su objetivo

“Yo siempre quise correr y me gustaban los monopostos. Un día pase por lo de Tulio Crespi  y había un par de autos parados en la vereda. Tulio estaba en la calle Santos Dumont, en Capital Federal, en un galpón que le alquilaba al ferrocarril. Yo los miraba a todos hasta que sale Tulio y me pregunta si me gustaban los autos de carrera. Le dije que sí pero también le dije que no tenía plata para comprarlos. “No hay problemas”, me respondió, y en ese momento le di lo que tenía. El resto lo terminé pagando en diez cuotas".

Trasladarlo a Lujan

"Como no tenía como llevármelo, enfrente había un tipo sentado en la vereda y Crespi le preguntó si me lo podía llevar. Arregle con poco pesos y me lo llevó hasta Lujan. El auto no tenía ni motor ni caja. Lo armamos todo y fui en búsqueda de esos elementos. Tulio me mando a una dirección y me fui en taxi. Llegué, toqué timbre y sale Tato Ferrea. Recuerdo que me preguntó: ¿Vos sos el que queres ser corredor? Si, le manifesté. Ahí me dio un motor y una caja. Automáticamente llamé otro taxi, cargue las cosas, y me fui a Retiro para volver a Lujan”.

Correr en Chile

“Con ese auto fui a correr la temporada Internacional a Chile. Me pagaron todo. Yo estaba seco como un hongo. Cargaron los autos en un Hércules y corrimos en el Autódromo de Las Vizcachas”.

El auto elegido por Bouvier

“La Liebre 3 de Manzano es el auto que más me gusta. Es un vehículo que no tiene tanta historia pero es un auto que da placer manejarlo. Lo hizo Heriberto Pronello. Estaba en Chile y Hugo Mazzacane lo hizo traer y me pidió que lo arme. Pensé que era imposible pero lo logramos. A cada carrera que se lo lleva para exhibirlo es increíble como llama a la atención en la gente. Es de otro planeta”.