El automovilismo, la industria de 55.000 familias que pide volver

Mueve más de 4700 millones de pesos anuales. Con protocolos de sanidad, el automovilismo reclama a las autoridades el urgente regreso a la actividad.

A 50 días del comienzo de la cuarentena, los diferentes sectores comienzan a dar los primeros pasos, siempre con las limitaciones que implica la convivencia con el Covid 19. El aislamiento social preventivo y obligatorio detuvo la mayoría de las actividades, con las implicancias negativas notorias en la economía. El deporte no es la excepción, y cada disciplina se enfrenta ante los diferentes escenarios que arroja como consecuencia la inesperada detención.

Si bien el fútbol se lleva buena parte de las miradas, hay un sector muy fuerte que implora por su regreso a la actividad. El automovilismo, el segundo deporte en popularidad y tradición en el país, reclama con urgencia por la vuelta a las pistas, a la espera de la definición del Gobierno Nacional para llevarla a cabo. “Nos estamos fundiendo”, es el reclamo de muchos equipos que tienen las persianas bajas o en algunos casos las levantaron para desempeñarse como taller mecánico convencional, a la espera del regreso del vértigo y la acción.

Más allá de la pasión por los fierros, el automovilismo significa una industria por sí misma, compuesta por muchas Pymes de las que dependen cerca de 55.000 familias y que generan, en una temporada, más de 4700 millones de pesos, sólo por el desarrollo deportivo de las principales categorías de pista a nivel nacional, como son el Súper TC2000, el Turismo Carretera, el Top Race y el Turismo Nacional. A esas disciplinas se agregan otras con mucho arraigo, como es el Rally y por supuesto el Karting, semillero de la actividad.

 

Al margen de las variantes que ofrece el automovilismo, tanto la actividad en pista, como en rally y por supuesto en el karting, tiene sus desarrollos zonales o regionales, que conforman un universo nutrido en todo el país. Con competencias en cada rincón de la Argentina (hay autódromos desde Tierra del Fuego a Jujuy), se registran cerca de 13.800 federados. A la actividad convencional, también se suma otra disciplina que se encuadra dentro del automovilismo: las “picadas” (siempre de manera oficial, sin alentar las clandestinas en la vía pública), que alcanzan la asombrosa cifra de 7000 federados en la AAV de todo el país.

Así como el Súper TC2000 elaboró su protocolo de sanidad para cumplir en el regreso a la actividad, el automovilismo se regirá por lo que indique el Gobierno Nacional. En cuanto a las competencias, la Comisión Deportiva Automovilística (CDA) del Automóvil Club Argentino (ACA) cumplirá lo que se determine desde la Federación Internacional del Automóvil (FIA). La entidad mundial trabaja para el regreso a la actividad de la Fórmula 1, previsto para el 5 de julio en Austria. El Súper TC2000 definió una serie de medidas, junto con el cuerpo de Infectología de Medicus, para elaborar un protocolo aplicable a la vuelta de la actividad. Pero la última palabra llegará con las disposiciones gubernamentales.

"Desde la categoría estamos trabajando para volver a las pistas no bien estén dadas las condiciones y cuando lo indiquen las autoridades provinciales, nacionales, de deportes y de sanidad. Creemos que podemos comenzar antes que el fútbol, ya que con el protocolo estricto que elaboramos podemos respetar las distancias sociales establecidas, donde reduciremos drásticamente la cantidad de personas por equipos y en todos los sectores del predio donde se pueda correr", comentó Francisco Aldinio, presidente de AutoSport, la empresa que tiene a su cargo al Súper TC2000, TC2000 y Fórmula 2.0.

La última vez que hubo actividad en el automovilismo nacional fue el fin de semana del 15 de marzo, cuando Top Race compartió el autódromo de Concepción del Uruguay junto con el Rally Cross CarX. Y el TN en La Pedrera, San Luis. A partir de allí, los motores permanecen apagados, y la angustia del sector va en aumento ante la realidad económica que afronta por no desarrollar la actividad.

“El Automóvil Club Argentino (ACA) tendrá un papel fundamental en la reorganización de los calendarios. Claramente, cuándo comencemos lo vamos a hacer sin público, dónde y cómo se correrá dependerá de cada momento, no será lo mismo comenzar un campeonato en julio que en septiembre u octubre", agregó Aldinio, que tocó un tema clave: el momento de la reapertura. Si se estira el momento de la reapertura más dramático será para los equipos y pilotos. 

“Esta es una industria que no tiene chimeneas, que mueve muchas familias, y que está totalmente parada”, alertó Fernando Miori, gerente general de la Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC). De hecho, el presidente de la entidad, Hugo Mazzacane, se reunió hace 10 días con el ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens.

Cerca de 55.000 familias viven del automovilismo en todo el país. Entre los 13.800 federados se hace un promedio de 2,5 personas (34.500) que trabajan en cada vehículo de competición. A ello se suman los organizadores, auxiliares, encargados de clubes, de autódromos, promotores, proveedores, etc. Se estima que en total, las disciplinas aglutinan 4400 personas directa e indirectamente (desde proveedores, asistentes, comida, autódromos, etc). Entre banderilleros y auxiliares y directores deportivos son 1000, mientras que las transmisiones televisivas comprenden cerca de 170 personas en total.

“Claro que la gente está preocupada, porque no sabe cuándo volverá a trabajar. Es muy importante también que el automovilismo sea inteligente a la hora del regreso, para no ahogar económicamente a los equipos con calendarios que puedan cumplirse”, anticipa Alejandro Levy, dirigente del Top Race.

¿Cuáles son los números de las principales categorías? En tiempos de inflación, los costos son relativos. Pero marcan la tendencia. Los autos que compiten en el Súper TC2000 (junto con TC2000 y Fórmula 2.0) y en el Turismo Carretera (con el TC Pista, Mouras y TC Pista Mouras) tienen un promedio de 1.000.000 de pesos para salir a pista. Todo ese grupo reúne 150 vehículos. El 60% de ese costo posee un auto de Turismo Nacional (Clases 2 y 3) y el 50% uno de Top Race (más TR Series y Junior). A las 15 fechas del TC, se suman 12 del Súper TC2000, más las fechas del Top Race y del TN. Sólo en la puesta de los autos de esas categorías en cada fecha se suman 3550 millones de pesos.

A ello se suma el ticketing. A un promedio de 15.000 personas por fecha, a un precio de 300 pesos la entrada, si se lo proyecta a las 51 competencias en el año, arroja 229,5 millones de pesos.

Los ingresos por derechos televisivos, patrocinios y publicitarios no es un detalle menor. Por todo concepto, y en las distintas modalidades que se encuentran entre las transmisiones por Canal 13 y TyC Sports, junto con la TV Pública y DeporTV, se alcanzan 600 millones de pesos. Los repuestos representan unos 300 millones de pesos en total, mientras que el consumo de combustible es vital, ya que se estima que se consume cerca de 1.000.000 de litros de nafta Premium, lo que representaría un monto cercano a los 70 millones de pesos.

Algunas categorías son numerosas. Es el caso del Turismo Pista, que acompaña habitualmente al TC2000. Entre las  3 clases, suele superar el centenar de pilotos por fecha. Allí se ve el trabajo casi artesanal de los equipos, a la vieja usanza del clásico automovilismo nacional.

Una actividad muy fuerte es el Rally. Con una gran tradición en varias zonas del país, donde se destaca Córdoba, que recibe la fecha del Mundial, el Campeonato Argentino marca el rumbo. Entre las tres categorías (Maxi Rally, Junior y RC5) hay cerca de 70 autos, con costos anuales que van desde 1.000.000 de pesos por año en la menor, hasta 7.000.000 en el Maxi Rally. El promedio del Rally Argentino por temporada es de 220 millones de pesos.

“Trabajamos en grupos y nos reunimos vía conferencias virtuales, planteando los distintos escenarios que se nos pueden llegar a presentar. Analizamos y tratamos de optimizar al máximo cada una de las situaciones que nos tocará vivir. Pensamos en que no bien termine esta triste situación, estaremos en condiciones de darle continuidad a nuestro campeonato. Y de esa manera ayudar a la reactivación de todas las economías que involucran la realización de una competencia”, comentó Luis Minelli, presidente del Rally Argentino.

En el caso del karting, los números también sorprenden. Según los registros de la AAV, entidad que presidente Juan María Traverso, hay unos 4500 federados. Si bien hay distintas disciplinas, hay estimaciones sobre los costos globales. “En nuestro caso tenemos un costo de entre 30.000 y 100.000 pesos por máquina en cada fecha, con mucha actividad en pista. Hay chicos de 7 años hasta 55 que corren de acuerdo a cada categoría”, explicó Rodrigo Alenaz, presidente de Rotax. Se estima que la disciplina mueve anualmente casi 1000 millones de pesos.

El automovilismo, esa pasión que con una historia que casi alcanza un siglo de tradición en la Argentina, hoy vive una de las peores situaciones de la historia. Salvo por la Segunda Guerra Mundial, que en el país se prohibió la actividad entre 1942 y 1947, este deporte no vivió una realidad tan angustiante como la actual.

Es por ello que con protocolos elaborados, las principales categorías y las disciplinas zonales en regiones donde no azotó el Covid 19, el mundo de la velocidad pide pista y quiere volver a la acción. Es una actividad numerosa, de la que dependen miles y miles de familias, necesitan trabajar, a puertas cerradas, sólo para la televisión, pero con la enorme necesidad que la rueda comience a girar. Y no sólo el caucho contra el asfalto. La economía de tantas Pymes así lo reclaman.

Traverso: “La Argentina es un caso único en el mundo”

“El automovilismo en la Argentina es una industria fenomenal. Hay centenares de categorías en el país, con miles de pilotos. Esto no existe en ningún otro lugar del mundo. Por eso, más allá de la pasión que mueve a los que corren y a los amantes de los fierros que van a los autódromos o miran por TV, esto es una gran industria. La gente cree que son todos millonarios los que corren. Y no es así. Hay miles de trabajadores que se dedican al automovilismo”, comentó a Carburando Juan María Traverso, el ex múltiple campeón que ahora preside la Asociación Argentina de Volantes (AAV).

A puertas cerradas

El protocolo que elaboró el Súper TC2000 establece ciertas pautas que obedecen al distanciamiento social. Obviamente que el automovilismo regresará a puertas cerradas, sin público, sólo para la TV. En los boxes se limitará la cantidad de mecánicos, como así también se recortará la actividad en pista. Con un riguroso plan de control sanitario (toma de temperatura en el ingreso, lavatories con agua y jabón más alcohol en gel, etc) el personal será mínimo dentro de un predio muy amplio y al aire libre.

Vuelve la F.1, Nascar e IndyCar

En el mundo, el automovilismo ya calienta motores. La Fórmula 1, que aún no comenzó la temporada 2020, iniciará la actividad el 5 de julio, con el Gran Premio de Austria. Realizaría sólo 12 competencias, en lugar de las 22 programadas. En Estados Unidos, la popular Nascar retomará la acción el 17 de mayo y para cumplir con su nutrido certamen, correrá más allá de los domingos. También se suma la IndyCar, que vuelve a las pistas el 6 de junio en Texas. Mientras que MotoGP tiene previsto correr en julio en Jerez de la Frontera.