Turismo Carretera

El Fairlane de Angeletti

El Ford Fairlane marcó una época en el TC con un recorrido corto pero muy efectivo
El Fairlane de Angeletti
El Fairlane de Angeletti

Uno de los autos que han quedado en la rica historia del TC sin dudas fue el Ford Fairlane de Oscar Angeletti.

Arrancaba la temporada de 1989 para el Turismo Carretera marcando el final de la década ganada por la marca Dodge, con los campeonatos de Tony Aventín, Roberto Mouras, el propio Angeletti y Oscar Castellano.

Para parar este dominio avasallante de las cupé GTX, la ACTC, como de costumbre,  hizo variantes en la técnica.

Por esos cambios, Roberto Mouras en su momento pasó a Chevrolet, al "Pincho" Castellano poco que lo empujaron al Falcon, el subcampeón, Angeletti, a un extraño y generoso Ford Fairlane.

Pero la vedette de aquel tiempo era sin dudas el Fairlane, que los obreros de la fábrica de Pacheco construyeron desde el ´69 hasta 1982 y había hecho hasta ese momento, muy pocas incursiones en el Turismo Carretera, de la mano de Norberto Bressano, auto que también en algún momento manejó el gran Chango Fernandino.

Pero con Angeletti la cosa era totalmente diferente. Para eso, Pupi, piloto extracción del TC Bonaerense donde se coronó muchas veces campeón, en apenas 2 años y medio ya había salido campeón del TC, decidió inteligentemenete junto a todo su equipo, armar el Fairlane con el motor Ford 221 del Falcon.

El motor Ford era el mejor de aquella época pero con la carrocería del Falcon no funcionaba como para correr a las Dodge y a los Chevrolet, por lo cual al incorporar la carrocería del Fairlane, lograron tener la prestación aerodinámica del Dodge pero con el potente motor del Ford.

La ACTC permitió ese experimento considerandolo en principio como una aventura. Pero luego de verlo correr, ese auto diseñado con un estilo señorial, de elite, y muy confortable por Ford Motor Company, se convirtió en una verdadera amenaza para sus rivales.

El imponente auto de color celeste y blanco preparado por Ruben Berdejo volaba por las rutas del país recojiendo apodos de los aficionados que lo llamaban "Buquebus", Remís, "Ballena", etc., por sus generosas dimensiones.

En la primera carrera que se presentó el auto, que era la tercera fecha del calendario, largaba desde atrás en la serie, y pasando autos vuelta tras vuelta, logró llegar segundo. 

Pupi, con toda su audacia, había puesto en los primeros lugares de la final al Fairlane, en su carrera debut. Aunque para la final tendría problemas de temperatura, por lo que terminó décimo.

En ese año debut, al Fairlane le costaba llegar al final de la carrera: roturas de motor y las altas temperaturas hacían que el barco de Ford no llegase a la bandera a cuadros varias fechas del calendario. Pero cuando lo hacía, siempre estaba entre los primeros.

Con cuatro victorias cerró el año. En la última competencia de Tandil había llegado con algunas posibilidades matemáticas de salir campeón contra "Pincho" Castellano.

Angeletti fue por la hazaña y por la gloria.

En la primera serie, eran dos por suma de tiempos, ganó por escándalo y la segunda serie el Fairlane iba punteando hasta que la goma delantera izquierda comenzó a desinflarse, faltando bastante aún para el final de la carrera.

Angeletti siguió corriendo, sabiendo que contaba con varios segundos de ventaja aún por lo sucedido en la primera etapa. Así, "Pupi" manejó como un campeón ya sin cubierta, sacando chispas por el asfalto. Pudo llegar a la bandera a cuadros, aunque no le alcanzó para ser Campeón, título que quedó para Castellano.

Angeletti se quedaba con el número  "2" para el año siguiente y todo se prestaba para que en 1990 lograra pelear por el campeonato con un arma letal.

Pero los dirigentes de la ACTC y el interés de Ford en posicionar mejor al Falcon, que aún seguía fabricándose, hicieron algo por demás polémico y prohibieron al Fairlane para las competencias de Turismo Carretera, pero en manos de Oscar Angeletti, una injusticia, y una disparatada resolución como tantas otras.

El auto al año siguiente en Santa Teresita, apertura del campeonato,  lo corrió el casi debutante seudónimo "EBU", Eduardo Blaquier Uribiru.

Angeletti, héroe del año 89, con su experimento dejó perplejo a todos y por eso lo censuraron.

Ya 1990 sería casi fatal para Angeletti que ponía en pista un Ford Falcon impecable con los mismos colores del Fairlane y con el n° 2 en sus laterales.

El destino y un circuito con protecciones irrisorias pusieron fin a su carrera deportiva tras accidentándose en la final de Santa Teresita.

Con el tiempo ese Ford Fairlane pasó a manos de Néstor Apella, fue uno de los autos pioneros del TC Pista y hace una década pasó a Héctor Acuña que lo restauró y le rindió homenaje al querido Pupi que nos dejo poco tiempo después en 2011.

Hace unos años el escribano Hugo Cuervo intentó armar uno, pero rápidamente la ACTC anunciaba que no había posibilidad alguna, aduciendo que era un auto que ya hacía años no se veía en las calles, curiosamente los Ford Falcon, los Dodge, Chevrolet y Torino, tampoco se los ve circular demasiado.

Vaya el recuerdo para un auto que fue un remís y caminaba derechito al éxito.

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