El Súper TC2000, a la vanguardia mundial

Por Tony Watson

Corresponsal internacional | Periodista escocés, con cuatro décadas de experiencia en la cobertura del automovilismo mundial para los medios más prestigiosos del deporte motor.

 

Durante la década del noventa se pudo apreciar la alta tecnología y performance de vehículos como los comúnmente denominados Super Tourers, situándose estos entre los máximos exponentes que hayan existido en cuanto a autos de turismo.

Lamentablemente, hacia fines de aquella década se avecinaban difíciles tiempos en cuanto al clima económico mundial. Esto llevó a la necesidad de reducir los altos costos de las principales categorías de autos de turismo, dando lugar a nuevas tendencias en cuanto a la redacción de los reglamentos técnicos correspondientes.

El hecho que las recientes décadas se hubieran caracterizado por un necesario y mayor hincapié en lo referente al tema de la ecología global también tuvo considerable influencia, dado que se comenzó una senda hacia motores con mayor economía de combustible y cuyas emisiones fueran lo menos nocivas posible.

Una de las primeras categorías en racionalizar su reglamento técnico fue la correspondiente al British Touring Car Championship (BTCC), que a partir de 2011 y a través de lo que se denominó el Next Generation Touring Car, comenzó a introducir cambios tendientes a una menor complejidad de los autos. Esto se tradujo en una sustancial reducción de costos de construcción y de mantenimiento, trayendo aparejado a la vez, una reducción en la disparidad de performance de los autos, lo cual permitió a los equipos independientes mostrarse muy competitivos frente a aquellos que disponían de apoyo de las terminales. Como demostración del éxito de las medidas tomadas, la vigencia de dichos cambios se extendió por seis años más a partir de 2016.

A nivel mundial, y con la participación de nada menos que siete marcas, se ha llevado a cabo durante 2018 el primer campeonato correspondiente a la FIA World Touring Car Cup (ó WTCR), en reemplazo del World Touring Car Championship, tras haberse adoptado para la categoría el reglamento técnico del Touring Car Racing (TCR), entre cuyos lineamientos figuran motores de hasta 2 litros, turboalimentados. El éxito de este nuevo campeonato, que utilizó el formato de tres carreras por fecha (al igual que el BTCC), se traduce en que, por ejemplo, los responsables del mismo ahora alientan esperanzas para que en 2019 se sumen a la categoría varias marcas más, con lo que se superarían los 30 autos por carrera.

En los últimos años los organizadores del campeonato alemán Deutsche Tourenwagen Masters (DTM) han ido introduciendo cambios (por ejemplo, reduciendo en varias oportunidades la carga aerodinámica de los autos) tendientes a darle mayor espectacularidad a las competencias, y a la vez manteniendo controlado el tema presupuestario mediante el uso de múltiples componentes comunes. Se avecinan cambios de consideración en la categoría, a través del nuevo reglamento denominado “Class One”. El anuncio de su retiro de la categoría durante 2018 por parte de una de las tres marcas representadas en la categoría (aunque ya hay lo que se puede considerar como un reemplazo para 2019) más que justifica las tratativas llevadas adelante en recientes años en el sentido de intentar acercar su reglamento técnico al del campeonato Super GT de Japón, para así posiblemente atraer terminales del país oriental a la categoría. Motores 2 litros, de cuatro cilindros y turboalimentados serán el aspecto sobre cual se centrará este cambio, con un claro enfoque dado al tema de las emisiones de los motores, los cuales además estarían diseñados con la posibilidad de adaptarles sistemas híbridos en el futuro.

También se verán cambios en la máxima categoría de Australia, los Supercars. Ya se había logrado mayor paridad y espectáculo a partir de la introducción de la plataforma correspondiente al “Car of the Future” en 2013, lo cual permitió sumar otras marcas de autos a las dos que venían compitiendo desde hace tiempo en la categoría. Y con la introducción del nuevo reglamento Gen2 (como evolución del concepto de “Car of the Future”) hace un par de años, además de los clásicos motores V8 de 5 litros, ahora se permiten también motores V6, de menor cilindrada, con doble turbo, más acordes con las exigencias ambientales de hoy en día, y con un menor consumo de combustible, aunque ninguna de las terminales participantes haya optado por estas nuevas plantas impulsoras aún.