El volante del Mercedes W10 de F1 tiene 25 botones

Así será el volante que Mercedes va a estrenar en el Gran Premio de Australia de Fórmula 1 este fin de semana. Tiene 25 botones, interruptores y controles.

Está encima el inicio del primer Gran Premio de la Fórmula 1 con el compromiso inaugural en Australia y Mercedes ha revelado el diseño y el funcionamiento del complejo volante que utilizará en su auto para la temporada 2019. Incluyendo las clásicas palancas de cambio y embrague, el volante del Mercedes W10 tiene 25 botones, interruptores y controles. Estos se dividen a su vez en interruptores de rueda selectora, interruptores giratorios y pequeños botones similares a los de un avión, que requieren cierta fuerza para activarlos con el fin de evitar que se pulsen por error.

Tres interruptores giratorios adornan la parte inferior del volante y controlan elementos como los diferentes modos de estrategia (que cuentan con varias configuraciones de potencia), diversos parámetros del monoplaza (como el brillo de la pantalla) y configuraciones del motor, como las del MGU-K.

Tres interruptores de la rueda selectora, dos de los cuales están ubicados en el lado izquierdo del volante (el otro está a la derecha), controlan las configuraciones de entrada en curva, vértice y salida de las curvas para el diferencial, para adaptar la transferencia de torque a cada una de las ruedas traseras.

Los otros dos están relacionados con la modificación del efecto del frenado del motor (a la izquierda de la pantalla central, con el mensaje EB) y el ajuste del equilibrio de los frenos (a la derecha de la pantalla, con la inscripción BBAL).

El interruptor de equilibrio de los frenos funciona en conjunto con dos botones a cada lado de la parte de abajo del volante (BB- y BB+): los botones se usan para "finos ajustes", mientras que los interruptores alteran más el funcionamiento general.

 

Volante del Mercedes W10 en AustraliaLos demás botones de Mercedes controlan todo: la activación del DRS, el limitador de velocidad en el pitlane; el mapa de motor para la salida, con "potencia máxima"; el modo neutral (en lugar de que el piloto lo tenga que hacer con las palancas) o la activación de la radio.

Lewis Hamilton y Valtteri Bottas usarán "tres o cuatro" volantes durante el año, y cada uno tardará 80 horas en fabricarse. El volante ultra complejo de Mercedes se construye principalmente en su fábrica de Brackley y está hecho principalmente de fibra de carbono, fibra de vidrio, silicio, titanio y cobre.

La pantalla central y la placa de circuito impreso no están fabricadas por Mercedes, ya que son componentes comunes.

Hamilton y Bottas están "muy involucrados" en el proceso de diseño de los volantes, que se adaptan ergonómicamente a cada piloto. Mercedes declaró a la prensa al llegar a Melbourne: "esos cambios no se hacen solo al comienzo de la temporada. El diseño del volante es un proceso continuo".

Y el comunicado agregó que "durante la temporada, los pilotos pueden solicitar cambios en los agarres y la disposición de los botones e interruptores, según las demandas individuales de cada uno y la distribución de la pista".