Ferrari estrenó el cortometraje grabado con Leclerc en Mónaco

Le Grand Rendez-Vous, es la secuela del clásico prohibido del cine francés de los ’70, con el mismo director Claude Lelouch y Charles Leclerc, protagonista.

Ferrari publicó en su canal de YouTube el cortometraje cinematográfico “Le Grand Rendez-Vous” (La gran cita) que fue grabado hace menos de un mes en las calles del Principado de Mónaco, el mismo día que debía disputarse allí el GP de F1, con Charles Leclerc conduciendo a fondo una Ferrari SF90 Stradale.

El film estuvo dirigido por el propio Claude Lelouch, el famoso director de cine que en 1976 grabó por las calles de París el polémico “C’était un rendez-vous” (Era una cita), sin el permiso de las autoridades de la ciudad. Aquella secuencia veloz a bordo de un Mercedes-Benz 450 SEL que tenía el montaje de audio de una Ferrari 275 GB, mostraba un paseo a máxima velocidad durante poco menos de 8 minutos, en un trayecto de 10,5 kms a través de las calles parisinas, infringiendo las normas desde Porte Dauphine hasta la basílica del Sagrado Corazón, pasando por los puntos más famosos de la ciudad, desde el Arco del Triunfo, atravesando la avenida de los Campos Elíseos, el Museo del Louvre, entre otros.

La producción fue prohibida para los cines, Lelouch fue detenido el día del estreno, y solo se pudo ver en salas underground. Si bien nunca se develó lo identidad del conductor de aquel vehículo, se especulaba que era un piloto de F1 amigo del director, y durante décadas se apuntó a Jacques Lafitte como el encargado de conducir a más de 200 km/h en el corazón de París.

Después de 65 temporadas ininterrumpidas, Montecarlo no tuvo un GP de F1 a causa del coronavirus. Sin embargo, entre las 6.30 y las 9hs del domingo 24 de mayo pasado, Leclerc le puso el ruido a las calles con los 1.000 HP del primer cavallino rampante híbrido fabricado en serie. Alrededor de la escena, un gran despliegue de cámaras estuvo dispuesto para grabar las pasadas del piloto monegasco a 240 km/h.

Unas 17 personas estuvieron involucradas en el rodaje. Además del equipo de grabación, viajaron ingenieros y mecánicos desde Maranello para asistir las dos SF90 Stradale que se utilizaron. Una máquina con motor V8 de 4 litros que genera 780 HP, más tres propulsores eléctricos que completan los 1.000 HP, para ser capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 2,6 segundos y alcanzar una velocidad final de 340 km/h. Un auto de unos 450.000 euros aproximadamente.

Como toda pieza cinematográfica, tuvo un hilo y fue el propio título del cortometraje. Un protagonista: Charles Leclerc. Una actriz –no tan- de reparto a cargo de una florería. Y un invitado muy especial, el Príncipe Alberto II de Mónaco, que luego de darse el gusto de dar una vuelta por el clásico circuito urbano, sin la “ornamentación” de un Gran Premio, se llevó las flores protocolares al bajarse de la “Rossa”. Y Leclerc además del ramo de flores protocolares concretó “La Gran Cita”.