Habló el médico que rescató a Zanardi: “Diez minutos más y habría muerto”

Robusto Biagioni, jefe del servicio de emergencias de la ciudad de Grosetto, habló sobre en qué situación encontró a Alex Zanardi luego de su accidente.

Alex Zanardi, ex piloto de Fórmula 1 y ganador de cuatro medallas de oro paralímpicas en ciclismo (dos en Londres 2012 y dos en Río 2016) sufrió un tremendo accidente con su bici de mano (handbike) mientras disputaba una etapa de la Obiettivo Tricolor, una carrera que recorre Italia de norte a sur para simbolizar la vuelta a la normalidad tras el Covid – 19. Robusto Biagioni, es el jefe de emergencias de la ciudad de Grosetto y dio detalles sobre en qué situación encontró al italiano tras este duro momento.

"Aterrizamos en Pienza a las 17:20 (hora local). El operador de rescate alpino fue muy útil. Aterrizamos en un campo y tuvimos que cruzar un bosque pequeño muy denso. El experto nos guió rompiendo las ramas que había en nuestro camino para encontrar la dirección correcta", expresó Biagioni en declaraciones a la Corriere dello Sport.

Y luego agregó: "Lamentablemente, estaba muy grave. En esas condiciones, sólo podía durar unos diez minutos. Mi compañero lo había encontrado en estado de coma, con momentos de agitación. Movía los brazos de manera desigual, gritaba. La cara estaba destrozada, con muchas fracturas, pero lo que más nos preocupó en ese momento fue una lesión muy grave, que se extendía desde el ojo derecho por toda la cara. Luego tenía otras heridas en la cabeza".

El profesional reconoce que estuvo en peores situaciones y tiene confianza en la recuperación de Zanardi. "Intervine en casos aún peores y, a veces, se resolvieron de forma positiva incluso en contra de nuestras previsiones. Por eso estoy convencido de que hay esperanzas de que Alex pueda sobrevivir, también teniendo en cuenta que es un deportista y que tiene un deseo increíble de vivir".

Biagioni fue una pieza importante en la supervivencia de Zanardi por lo bien que intubó al ex F1, una técnica aplaudida por el neurocirujano que más tarde intervino quirúrgicamente a Alex: "Lo más difícil fue pasar el tubo hasta la tráquea para permitir la respiración artificial. No fue fácil porque la cara estaba llena de fracturas".