Hamilton se quedó nuevamente con su trofeo favorito

El Gran Premio de Gran Bretaña tiene uno de los trofeos más pintorescos que entrega la Fórmula 1. Una joya que en el 2014 cambió el diseño y que en 2015 volvió a su forma histórica.

Con un estilo muy parecido al trofeo que se entrega en el Gran Slam de Wimbledon, el más importante en el ambiente del tenis, recubierto con una capa de oro que lo enaltece aún más. Por todas estas razones, es uno de los más añorados por los pilotos de la Fórmula 1. Aunque en la temporada 2014, por cuestiones comerciales, cambió su diseño. Algo que no cayó para nada bien entre los protagonistas.

Resulta que para la competencia en el histórico trazado británico de hace seis años, un banco de origen español fue el principal sponsor de esa carrera y decidió, junto con Berni Ecclestone, modificar el boceto del clásico trofeo que se entregaría a los ocupantes del podio. Cuando le tocó recibir la copa a Lewis Hamilton, su cara lo dijo todo: “¿Dónde está el trofeo dorado? Esto se cae a pedazos, debe haber costado 10 libras”.

El trofeo del Gran Premio de Gran Bretaña

Por eso, para la temporada 2015, el actual Campeón del Mundo habló con el mandamás de la F1 y sus quejas dieron resultados, ya que para ese año se volvió a la forma histórica.

Pero no fue la única vez que el piloto de Mercedes elevó la voz por el diseño de los trofeos, hace unos años, dio ejemplo de otros modelos que tampoco le gustaban: “El trofeo en Mónaco era una copa muy grande, plateada, y ahora el diseño es el propio circuito en miniatura junto a una medalla dentro. El último de ellos en Austria era de madera, todo era de madera, se suponía que era de Plata”.

Son tan importantes los trofeos para Lewis Hamilton, que al momento de su salida de McLaren, gente muy cercana al equipo aseguró en su momento, que una de las razones de su partida fue la respuesta negativa que tuvo por parte de la escudería para que los trofeos pasaran a ser de su de propiedad.

Hamilton también se llevó en Silverstone un trofeo con un diseño particular

El británico además de quedarse con su trofeo favorito en Silverstone, también se llevó a su casa un premio con un diseño especial, ya que los que se entregaron este fin de semana llevaron una estética similar a los que recibieron los pilotos en la primera competencia de Fórmula 1 en 1950 en el Gran Premio de Gran Bretaña.