Kauhsen F1, otro proyecto impredecible de los 70

Construido de piezas viejas y sueltas, el Kauhsen F1 con motor Cosworth de irregular diseño, nunca funcionó correctamente y ni siquiera pudo correr

En la década del 70 era muy común que en la Fórmula 1 a cualquier constructor, con un poco de audacia y poder adquisitivo, animarse a fabricar, armar o comprar un chasis e intentar correr en la categoría reina, siempre y cuando sea aprobado por el reglamento de la Fedración Internacional del Automóvil.

Así muchos cnstructores llegaron a correr y otros cludicaron en el intento, hasta inclusive, convertirse en un auténtico fracaso.

Esta es una de la tantas historias de entusisastas del deporte motor que pretendieron ingresar al fantástico mundo de la F1.

Willi Kauhsen

Con una complicada trayectoria en categorías inferiores, empezó comprando motores Renault en 1976, donde incluso llegó a correr un joven Alain Prost, Willi Kauhsen, ex piloto del mundial de  resistencia, empezaba su gran sueño queriendo comprar a finales de los 70 los antiguos F1 del equipo Kojima, sin embargo, el acuerdo no se hizo y el alemán decidió contratar a un par de ingenieros sin mucha experiencia para diseñar y construir su propio auto de Fórmula 1. 

Kaushen

Con muchas piezas viejas y sueltas, el chasis WK con motor Cosworth fue tomando forma y en tiempos del efecto suelo, el irregular diseño nunca funcionó correctamente.

El Kauhsen presentaba un  extraño diseño de chasis y alerones, pero de todas maneras tenía cierta prestancia y fisonomía.

El primer problema serio que se les presentó a los ingenieros fue que el tanque de nafta era de dimensiones pequeñas y no podía completar un Gran Premio por lo que tuvieron que rediseñar otro nuevo chasis, más largo para que pudiran meter el depósito de combustible apropiado.

Kaushen

Durante el año 1978 pudieron hacer algunos ensayos pero la FIA se negaba a homologarlo, por lo que al final debutaron al año siguiente y a los ponchazos.

El intaliano nacido en Turín, Gianfranco Brancatelli, fue el elegido para debutar con el auto,  se inscribieron en la 5ª carrera de la temporada en el Jarama, España, y la 6ª en Zolder, Bélgica,  donde no pudieron largar al clasificar a más de 13 seg. del mejor tiempo.

Brancatelli

Agobiado por el gran derrohe de dimero para diseñar el auto, cinco modelos de chasis hicieron, Willi Kauhsen vendió su estructura a, un no menos aventurero, Arturo Merzario, cuyos chasis también tuvieron gravísimos problemas y pasaron sin pena ni gloria por la F1.