La definición esperada: ¿Matías Rossi o Agustín Canapino?

Los dos mejores pilotos de la temporada llegan a la instancia decisiva sin margen de error. Rossi con una buena ventaja, y Canapino en atropellada...

Termina una de las temporadas más difíciles en la historia de la categoría en sus casi 42 años de vida. La pandemia trastocó todos los planes y una semana antes de lo que iba a ser el campeonato convencional 2020, la temporada se transformó en una angustiante y dramática espera de nueve meses para que los autos volvieran a tocar pista.
 
El nuevo reglamento para la configuración de los autos y en especial en el desarrollo de cargas aerodinámicas, había despertado muchas expectativas. También la llegada de equipos privados que necesariamente tienen que hacer pie en el Súper TC2000 para intentar al menos, pelear de igual a igual con las estructuras con apoyo oficial. Las presencias del internacional brasileño Rubens Barrichello y el regreso del ex campeón Juan Manuel Silva, junto con un grupo de veloces jóvenes como Nicolás Moscardini, Hernán Palazzo en su momento, y recientemente Diego Ciantini entre otros, agregaron matices interesantes junto con los pilotos históricos de la categoría.
 
Los autos cambiaron para bien. Se mostraron más agresivos, con menor despegue, con alerones y alas que configuraron una estética bien deportiva y cambió el poder de frenado, mejoró el ruido en los motores turbo y a los pilotos les cayeron muy bien los cambios. 
De manera inédita a mediados de septiembre empezó un campeonato que terminará este domingo en pleno febrero del otro año. Y con la particularidad de una época muy especial con al acoso constante de una pandemia que no cede. Que se hagan carreras, se cierren campeonatos, se pueda correr en algunos circuitos del interior y que en Buenos Aires permitan al menos un mínimo ingreso de público, es reconfortante comparándolo con el sombrío panorama de julio y agosto pasados.
 
En el plano deportivo la categoría mejoró sus espectáculos. Sostener el sistema de penalizaciones por puestos a los primeros del campeonato, ha sido clave. La realización de la carrera Clasificatoria con una grilla mezclada ayuda mucho con el atractivo en la pista, que se tradujo también en la Final. Eso gracias a mantener el resultado final del sábado como grilla del domingo. Para el desarrollo de carreras con más interés, es un acierto. Los puristas, muchos en el automovilismo, tienen sus críticas al sistema, pero en realidad no existen muchas categorías de autos de Turismo en el mundo que no tengan algún sistema de compensación por performance, sea en kilos, potencia o por posiciones de campeonato. El mismo sistema de penalizaciones actual continuaría en 2021 quizás con alguna mejora.
Otra mejora se espera con el sistema de descartes de fechas en la suma neta para el campeonato que por tratarse de una temporada en plena pandemia sirve para mitigar efectos ante eventuales ausencias debito a los contagios. En la temporada que termina se utilizó con tres fechas hasta la anteúltima y podría mantenerse con cambios para el futuro.
 
Respecto de la definición del campeonato, llegan a la última instancia los dos mejores del año. Matías Rossi ganó cinco carreras y Agustín Canapino dos. Siempre han sido protagonistas con remontadas fenomenales en las carreras del sábado y domingo. Merecen ambos llegar a la definición. Y si entramos en los merecimientos (que no se premian con puntos en este deporte) se podría incluir a Leonel Pernía quien ganó tres carreras seguidas en 2021 y cuando iba a ganar la cuarta la rotura de un neumático le quitó la ilusión. 
 
¿Qué tiene cada candidato para salir campeón?
Rossi cuenta con un gran medio mecánico, con la dirección técnica de Diego Bruna y el respaldo de un equipo sumamente competitivo. Tiene tres compañeros en pista que potencialmente están en condiciones de colaborar. El rendimiento del Toyota Corolla número 17 ha sido muy parejo y rendidor en todo el campeonato con cinco victorias. Su fuerte es la puesta a punto en velocidad y el menor desgaste de neumáticos. En un trazado como el de la definición será clave el equilibrio de carga para llegar al límite en la ayuda de sectores de curva y lo mismo pero en los sectores veloces.
Canapino viene de atropellada. Con la inestimable asistencia técnica de su padre, Alberto y el respaldo de Guillermo Cruzetti, están en condiciones de encender las alarmas en Toyota si es que mantiene el nivel demostrado en la fecha pasada. 
No lo incomodó la presión de tener que ganar sí o sí, una carrera extenuante y difícil, y lo hizo de manera contundente. Si bien el Chevrolet Cruze está lejos en los puntos, tras los confusos momentos vividos el sábado en la carrera Clasificatoria con su compañero Bernardo Llaver y la arremetida del domingo, está claro que Canapino (aunque no lo diga), irá por todo desde el mismo sábado en la clasificación.
 
Entre Rossi y Canapino será una definición en la que el mínimo error será determinante. El colchón de puntos de Rossi tras los descartes puede ser tranquilizador para Toyota, pero carreas son carreras y teniendo en cuenta que el rival es Canapino no podrá dar ni un paso en falso.
Rossi fue puntero durante gran parte del campeonato y llega a la definición con 27 puntos de ventaja con 33 en disputa. Sería durísimo para el piloto y el equipo, perder el campeonato que estaba a la vista desde la fecha pasada.
Canapino no quiere sumar un subcampeonato. Tiene hambre de campeón y sabe que con lo que tiene, en inferioridad de puntos, y con menos respaldo en la pista, igual puede dar el batacazo. Correr desde atrás y ganarle un campeonato a Rossi y Toyota sería un triunfo "divino" para el equipo Chevrolet y para el referente de la marca, que ya demostró que tiene con qué pelear. 
Final abierto para los dos gigantes, frente a frente y en la pista.