Lincoln: el rescate de un equipo con historia

La dirigencia del Top Race saldó deudas por la que la anterior gestión de la categoría llevó a la desaparición al equipo fundado por el escribano Hugo Cuervo.

Casi dos años pasaron del anuncio del cierre del equipo. El legendario Lincoln Sport Group ya no era la poderosa escudería del escribano Hugo Cuervo, sino el modesto pero prestigioso grupo de mecánicos que armó una cooperativa para continuar con el legado. Sin espaldas ni bolsillos que pudiesen sostener económicamente el compromiso, no hubo otra alternativa más que bajar las persianas al no poder sobrellevar la deuda millonaria que mantenía la anterior dirigencia del Top Race con la sociedad.

En sus espaldas ya habían aguantado toda la temporada 2018. “Ni plata para las gomas del semi tenemos”, relataban por aquellos días los muchachos que se habían quedado al costado de la ruta camino a una competencia, por la rotura de un neumático del camión que transportaba a los autos del Top Race V6.

La cooperativa debió buscar nuevas alternativas para generar ingresos. En los tiempos libres comenzaron a fabricar bicicletas, en el mismo taller donde se escribieron páginas gloriosas y polémicas del automovilismo argentino. A pesar de ese contexto, fue el equipo con más victorias (cinco) en ese campeonato junto a Néstor Girolami, que terminó tercero en el campeonato a 7 puntos de su hermano Franco (campeón).

Hubo un intento de arrancar al año siguiente. Aunque luego de ir a la primera fecha del 2019, en Paraná, con Ianina Zanazzi y Gabriel Ponce de León, la soga se cortó. El Lincoln Sport Group se desmembró y desapareció. Varios de sus integrantes se retiraron del automovilismo y se dedicaron a otras actividades. Mientras que Andrés Ramuzzi y Mario Pereyra se incorporaron al Renault Torino Team de TC.

A mediados de 2020, el nuevo presidente del Top Race, Alejandro Levy, se comunicó con el último responsable del Lincoln Sport Group, Andrés Ramuzzi. Le aseguró que su intención era recuperar y fortalecer a los equipos. Los que estaban y algunos de los que se habían ido. A esa altura, del LSG quedaba poco y nada. Ni los autos de carrera, ni los semis, ni los camiones…

“Nos juntamos los que quedamos y les conté la propuesta de Levy”, cuenta Ramuzzi. El operativo retorno se puso en marcha. “Levy con lo que estaba a su alcance nos puso al día de la deuda que tenía la antigua dirigencia con nosotros. Se portó muy bien. Nos mandó un semi, dos autos… Nosotros juntamos las herramientas que teníamos y volvimos a empezar de cero, pero con todo nuestro conocimiento”, relata con entusiasmo y profundo sentimiento, Ramuzzi, quien se crió y creció como mecánico en el LSG.

“Le pedimos nuestros autos, pero Levy prefirió que nosotros agarráramos autos que estaban bastante desactualizados para que los pusiéramos al día con nuestra modalidad de trabajo”, explicó. Así llegó el primer auto a Lincoln. El que José Manuel Sapag utilizó en la última fecha, en Paraná. “Lo armamos en tiempo récord y ahora lo estamos terminando de emprolijar”, agrega.

También llegó otro vehículo que estaba arrumbado y que había utilizado Guillermo Ortelli, en su regreso a la categoría en 2017, dentro del JP Carrera. “Le falta de todo a los autos, pasaron por muchos talleres, muchas manos… así que tenemos mucho por hacer”, detalla Ramuzzi, a la vez que asegura que los dos coches estarán listos para estar en la pista en la última fecha, a fin de mes, en el Autódromo de Buenos Aires.

Las cuentas de las redes sociales del Lincoln Sport Group se detuvieron después del comunicado del 28 de marzo de 2019, que firmaron Andrés, Pedro, Mario, Carlos, Sergio y Oscar. Recién el pasado 10 de enero, hubo una nueva publicación: “Estamos listos! Volvemos renovados…”. Con nuevo nombre: Lincoln Motorsport.

Andrés Ramuzzi, Mario Pereyra y Pedro Islas volvieron a poner de pie a su equipo. Oscar Oliva, ahora trabaja con un remis en la semana en Lincoln y viaja a las carreras como gomero del equipo. Carlos Porcel, uno de los históricos, no pudo retornar por la falta de tiempo en su nuevo empleo en una plegadora. Lo mismo que Sergio Ferrero, otro de los legendarios integrantes que ahora se gana la vida en un lubricentro. Ahora el plantel del Lincoln Motorsport lo completan en los circuitos Iván Peko y Fabián Colombini, ambos de Chacabuco.

“Y de vez en cuando pasa el mentor por el taller, de visita, para despuntar un poco el vicio. Y obviamente, todo lo que dice suma… je”, se refiere Ramuzzi a Hugo Cuervo. “El Lincoln”, el equipo que siempre será del escribano…