Los mecánicos del Súper TC2000 que le dan pelea a los incendios en Córdoba

Juan María Changazo, Nicolás Perlini y Pablo Sánchez son parte del Renault Sport Castrol Team e integran un grupo de Enduro que colabora con los bomberos en los valles cordobeses.

Desde el 15 de agosto pasado, Córdoba está inmersa en uno de los peores incendios forestales de los últimos 12 años. El fuego comenzó en Ischilín y se propagó al norte del Valle de Punilla, consumiendo hasta el momento alrededor de 20.000 hectáreas. Los bomberos voluntarios realizan un esfuerzo titánico por contener las llamas, pero la falta de lluvias hace cada vez más laborioso su tarea.

Ante la situación adversa que les toca atravesar a los servidores públicos, diferentes grupos que nuclean a entusiastas del Enduro se unieron en una cruzada por ayudar en este desastre natural y aprovechando su conocimiento de los caminos y los senderos, pusieron manos a la obra. Las agrupaciones Pata de Cabra, Kingas Team, e53 Enduro, Chelcos y Siririri Team fueron las que aportaron su granito de arena.

Entre lunes y martes, 29 enduristas se dirigieron a los sectores del Pan de Azúcar y San Roque para colaborar en lo que hiciera falta. Dentro del contingente hubo tres mecánicos del Súper TC2000: Juan María Changazo, Nicolás Perlini y Pablo Sánchez, quienes integran el Renault Sport Castrol Team.

Además de los tres hombres que están dentro de la escuadra que dirige Marcelo Ambrogio, también participaron Matías Cornejo, Gabriel Montrucchio, Edgardo Chara, Raúl Obregón, Diego Mercado, Icaro y Lucas Livetti, Ignacio Ordoñez, Juan Pablo Ahumada, Luciano Fidelli, Ignacio Nieto, Carlos Barrionuevo, Luis Díaz, Daniel Farkas, Oscar Laguna, Darío Moreno, Fabrizio Amaya, Agustin Meyer, Cristian De Blasis, Nicolás Dmytrowski, Timmy y Ezequiel Millán, León Dionso, Julián Laguna, Carlos Caracontantis y Pablo Marin.

Changazo y Perlini estuvieron presentes en la zona de San Roque, mientras que Sánchez trabajó en el Pan de Azúcar. Capitalizando la versatilidad de sus motos, los riders se convirtieron en una herramienta de vital importancia para trasladarles agua y comida a los bomberos en distintos puntos del siniestro. Además, eran los encargados de recargar las mochilas hidrantes y también de llevar a los servidores públicos al pie de los cerros cuando terminaban sus turnos y el cansancio arreciaba en sus cuerpos.

Más allá de esta acción puntual, los grupos de Enduro tiene la solidaridad incorporada en su leitmotiv. A pesar de que hay voces críticas, la tarea es silenciosa y se ve plasmada en distintos hechos, como la ayuda que le brindan a las personas que viven en los campos y en los cerros, a quienes los asisten con medicamentos y víveres, y a los turistas que muchas veces quedan varados en los terrenos tras algún incidente que nos les permite seguir.

La función social se extiende a las distintas comunas rurales que transitan en sus travesías. Llevan a cabo donaciones para el Día del Niño y Navidad en sectores alejados de la población como lo es el Colegio Padre José María Liqueno, que está emplazado en el corazón de la Pampa de Achala. También tienen una misión ecológica, ya que colaboran con la reforestación de los cerros que recorren en sus aventuras sobre las dos ruedas.

Volviendo a la situación de los incendios, la movida comenzó el lunes temprano y con la ayuda de César y Brian López, quienes son endureros y bomberos, se construyó un plan de trabajo para ser un elemento más en el combate contra los distintos focos ígneos en los valles cordobeses. Changazo, Perlini y Sánchez son oriundos de Villa Carlos Paz y la posibilidad de dar una mano les generó una mezcla de sensación que se une en la admiración por aquellos que pelean mano a mano con el fuego sin pedir nada a cambio.

“Cuando ves desde lejos semejante incendio sentís una impotencia tremenda, como se destruyen los lugares que nosotros amamos. Una vez que estas ahí, más allá de poder ayudar y de alguna manera ser útil, lo que sentí fue un tremendo orgullo y respeto por los bomberos, ver que dejan todo y más es impresionante. Y no te voy a negar que te agarra un poco de miedo cuando ves lo rápido que se acerca el fuego, arrasando todo”, contó Changazo, quien este año será el encargado del Fluence de Leonel Pernía en el Súper TC2000.

En la misma línea, Sánchez reafirmó la tarea de los servidores públicos. “La primera sensación fue muy triste al ver a los bomberos tan mal, sin nada. Después de poder ayudarlos y lograr que ellos estén bien, más que pudimos volver sin problemas, te sentís muy contento y con muchas ganas de seguir dando una mano en lo que sea. Fue una linda experiencia y ver tantos mensajes positivos es bueno”, puntualizó quien será uno de los mecánicos del auto de Matías Milla.

Por último, Perlini refrendó las palabras de sus compañeros. “La verdad que me sentí muy feliz de haber podido aportar mi granito de arena, pero lo que más me generó es una terrible admiración hacía los bomberos. A pesar de que no tienen un sueldo y lo hacen por vocación, nunca me imaginé el terrible esfuerzo que hacen cuando pasan cosas así. Me tocó vivirlo desde adentro junto con mis compañeros y ver como acarrean el equipo que llevan en los terrenos que andan, realmente es digno de un gran respeto. Ellos son los héroes y son los que siempre se tienen que llevar los aplausos”, cerró quien será el responsable del vehículo de Milla cuando arranque la temporada 2020. 

Foto de portada crédito: Agencia NA