Manejaba un camión, tenía una estanciera y fue campeón de TC

Antonio Aventín debutó como acompañante. El de Morón manejaba un camión, tenía una estanciera con escape de TC, y fue campeón de la categoría

Antonio Juan Aventín logró dejar su sello en su paso por el Turismo Carretera. Corrió durante 16 temporadas y obtuvo 10 victorias. Desde su incorporación al mundo del TC se lo identificó con Dodge. Con dicha marca ganó su único campeonato y fue el primero que festejó el hincha del pentágono en la década del 80. Durante su recorrido por la categoría también corrió y ganó con Ford. En dialogo con Carburando, Tony contó parte de su historia  

Su llegada al TC

“Antes de llegar al Turismo Carretera yo manejaba un camión y para manejar en la calle tenía una estanciera. No corría en ningún lado. Si bien me gustaba el TC y estaba atento a lo que pasaba porque era hincha de Dodge no se me cruzaba correr. Un día, acá en Morón, Eduardo “Pino” Volpicina se queda sin acompañante. Su taller estaba a cuatro cuadras de mi casa pero yo no lo conocía. Me dicen que lo vaya a ver y fui. Me presento y le dije que me gustaría subir de acompañante. Ellos tenían la Peña “El Gallo de Morón” y me citó para la semana siguiente ya que se iban a reunir. Fue ahí donde me aceptaron y debuté en Pergamino en la butaca derecha de un TC”.

En la butaca izquierda

“Al año de haberme subido de acompañante con Pino me subo a un TC para debutar como piloto. Recuerdo que en esa oportunidad Octavio Suárez tenía un casco pelado y se lo compramos. También le compramos uno cuatro puertas a Pino y lo armamos para Oscar. Debutamos en Bahía Blanca. Yo termine sexto y el Puma octavo”.

El único campeonato y el primero de Dodge

“La verdad cuando salí campeón me lleve una sorpresa porque yo no me había dado cuenta que era el primero de la marca. Fui a ver las estadísticas y ahí me enteré. Por eso “rompo las bolas” que yo fui el primero (risas). Ese torneo corrí para salir campeón. Yo sabía que si sumaba en cada carrera había una posibilidad grande. El negocio estaba en sumar fuerte sin maltratar el auto. Corrí mentalmente”.

El día que dejó ganar a su hermano

“En una carrera de 25 de Mayo lo dejé ganar a Oscar. Mi auto funcionaba muy bien y estaba mejor que el del Puma. Yo ya había ganado y ese triunfo me habilitaba para salir campeón. Hasta ahí Oscar no lo había hecho y faltando poco lo pensé. Levanté en la parte final y lo dejé pasar. Ganó la carrera. Nunca me creyó esa situación porque pensó que me había pasado algo”. 

El cambio a Ford

“Cambiar de marca fue un desafío. Siempre teníamos gente que nos incentivaba para correr con Ford y lo hicimos. No debería haber cambiado en esa época porque los Dodge eran imbatibles y porque era un momento de oro para la marca”.

Ganar en Buenos Aires

“Ganar en el autódromo porteño, como lo hice en tres oportunidades, no tiene precio. Triunfar ahí vale por tres o cuatro carreras juntas. En ese circuito gané dos con Ford y fue muy emocionante para mí porque era el auto de Oscar Angeletti y que se había pegado en la costa. En “el 12” fue uno de los mejores autos que maneje”.

Su paso por el TC

“El TC es lo máximo de la Argentina. Es lo más grande. Lo disfruté mucho. Disfrute la época de la ruta porque era incomparable pero también la de los autódromos porque le gusta a todo piloto”.

El final

“Decidí bajarme porque se había cumplido un ciclo y porque la parte económica ya no era la mejor. Cuando me puse a pensar me di cuenta que los objetivos están logrados y los años ya habían pasado. La garra no era la misma. No me costó bajarme porque me di cuenta que la pasión estaba aflojando y di un paso al costado”.

El TC actual

“Lo veo pero no me gusta. Las carreras son malas y hoy no se pasa nadie. No llama la atención porque las finales son aburridísimas. Eran mejor las competencias de antes”.