Mariano Werner, el Canapino de Ford

Son grandes rivales pero son muy parecidos a la hora de encarar un compromiso automovilístico. La pasión por lo que hacen los destaca

Hoy se cumple una semana del campeonato obtenido por Mariano Werner en el Turismo Carretera. El piloto de Paraná consiguió en la categoría su primer título y no hay dudas que fue un justo campeón. Fue el que mejor hizo las cosas y el más contundente de todos. A partir de ahora Mariano deberá mantener ese nivel para tratar de defender el "1" que pintará en los laterales de su Falcon. La herramienta la tiene.

Cuando uno analiza el trabajo del entrerriano, no solo en este torneo que ya pasó sino a lo largo del tiempo, tranquilamente se puede decir que Werner es el Canapino de Ford. Más allá de la rivalidad en pista y de saber que están bien identificados con la marca con la que corren, lo que quedá en claro, en cuanto a la hora de encarar un fin de semana, es que son muy parecidos. Las mentes de Werner y de Canapino se convierten en la centralita del auto. Son capaces de controlar el funcionamiento de todos los sistemas del auto. El poder de concentración que se ve en cada uno los convierte en computadoras humanas. No solo manejan el auto sino que también manejan todo lo periférico. Mariano y Agustín son trabajadores empedernidos. No les alcanza solamente con conducir un vehículo de competición. Quieren entenderlo en su totalidad. Analizan el chasis, observan la goma, miran el motor, chequean las cámaras, se estudian los parciales y así sucesivamente hasta llegar al mínimo detalle.

Solamente algo los diferencia a estos dos grandes pilotos que pertenecen a la misma generación. Mariano arrancó en el karting, pasó por la Fórmula, y llegó al auto con techo. Agustín se inició directamente esta divisional. Al margen de eso, ambos parecieran haber ido al mismo curso de capacitación. Luego de tres títulos consecutivos por parte de Canapino en el TC, el único de Ford que se veía para poder vencerlo era el de Werner. Y así fue. En el 2021 habrá revancha para todos y seguramente ellos volverán a estar en los primeros planos con distintas marcas pero con los mismos objetivos, con las mismas ganas y con la pasión que los caracteriza y los hace parecidos. Estar siempre bien arriba.