Nürburgring '76: el fuego que marcó la vida de Lauda

El 1 de agosto de 1976, el austríaco protagonizó uno de los accidentes más escalofriantes en la Fórmula 1. Hoy falleció a los 70 años.

A base de títulos, gloria y carisma, Niki Lauda se convirtió rápidamente en una leyenda para la Fórmula 1. A los 70 años, luego de varias complicaciones en su salud en los últimos años, falleció. En 1976, el austríaco protagonizó un accidente tremendo en el viejo circuito de Nürburgring, donde quedó envuelto en llamas y estuvo cerca de la muerte, pero su temple y su gran voluntad, hizo que volviera más fuerte que nunca sólo seis semanas después.

Lauda era el favorito en la temporada de 1976 luego de su título en 1975. Pero llegó el Gran Premio de Alemania que cambió su vida par siempre. Minutos antes de la competencia, convocó a una reunión de pilotos para deliberar sobre el estado de la pista, que no estaba en óptimas condiciones. Sin embargo, el resto de sus colegas no aceptó la sugerencia y la carrera se realizó igualmente.



El por aquel entonces piloto de Ferrari se golpeó a gran velocidad contra el guardarrail de contención y quedó cruzado en medio de la pista envuelto en llamas. Arturo Merzario, Guy Edwards, Brett Lunger y Harald Ertl fueron los protagonistas que ayudaron al austríaco a escapar entre el incesante fuego.

"Estaba casi muerto y había pasado más de un minuto. Pero se hizo eterno", comentó tiempo después Merzario. A raíz de las llamas, Lauda tuvo quemaduras de primer y tercer grado en la cara, cabeza y manos. También inhaló los gases del combustible, que afectaron sus pulmones. Cuarenta días más tarde se colocó el buzo y volvió a la actividad en Monza con la Ferrari: vio la bandera en la cuarta clocación, con los vendas totalmente ensangrentadas sobre su cabeza.

En los últimos tiempos se sometió a un doble trasplante de pulmón. Su familia confirmó que se había quedado dormido pacíficamente el lunes por la noche. En la madrugada del martes de Europa, confirmaron la triste noticia.