Ortelli y una mirada preocupante sobre su presente

Guillermo Ortelli no puede cortar la mala racha en el Turismo Carretera. La competitividad no aparece y el de Salto está muy preocupado

Guillermo Ortelli está muy preocupado. El siete veces campeón de Turismo Carretera no puede encontrar la competitividad que esta buscando. El piloto de Salto, como lo viene manifestando, no quiere ganar una carrera. Quiere ir progresando con el auto para llegar luego a ese objetivo. Pero está lejos. En Concepción del Uruguay donde ganó su última carrera de TC, en la temporada 2016, tampoco pudo revertir lo de las últimas carreras. Encima su motor se volvió a romper. Sobre llovido, mojado.   

El sáltense se retiró de la provincia de Entre Ríos pensando en cómo salir de esta situación. Por su experiencia, y por no tener la necesidad de demostrar nada, hace que Guillermo todavía tenga paciencia. Más allá de esa paciencia sabe que de esta manera no puede continuar. Por eso habla de “parar la pelota”. ¿Sería lógico? Depende de dónde se lo mire. Si bien es cierto que Ortelli no pude estar donde está, a esta altura de su carrera parar sería dificultoso.

El abandono de ayer por la rotura de la planta impulsora no es la única causa. El Chevrolet tiene un conjunto de cosas por mejorar, por ejemplo tema frenos entre otros, que no le permiten estar a la altura de las circunstancia. El equipo LCA Racing trata de dar vuelta un panorama complejo pero hasta ahora no lo logra. La idea, y lo necesitan, es hacer una prueba durante todo un día. El motor de pruebas está y eso serviría para analizar que problemática puede haber en el auto.

Hoy los números marcan una cruel realidad. Ortelli está 41 en el campeonato y solamente sumo 25,5 puntos. El mejor resultado en una final fue 25 en la competencia de San Nicolás. Abandonó en Buenos Aires y Concepción y terminó en el puesto 30 en la primera del año que se corrió en el Roberto Mouras de La Plata. Todos en el equipo están preocupados y pensativos. Lo mismo pasa con Guillermo que es quien tiene la pelota y es el que decidirá, a corto plazo, si la para para volver a acomodar todo.