Otra jugada fuerte de Red Bull

Los austríacos no perdonan y han vuelto a cambiar a uno de sus pilotos a mitad de temporada.

Red Bull ha decidido mover las piezas a mitad de año. Desde el Gran Premio de Bélgica al finalizar el receso de verano, Pierre Gasly dejará de ser el compañero de Max Verstappen y volverá a conducir en el segundo equipo de la marca, Toro Rosso. Su puesto será ocupado por el ascendente Alex Albon, con poca experiencia en Fórmula 1 pero con buenos resultados sobre el auto atendido en Faenza. 

La Fórmula 1 siempre fue cruel con aquellos pilotos que por distintos motivos no mostraron estar en buen nivel, especialmente cuando esas diferencias son notorias al compararlas con su propio compañero de equipo. Gasly se ha visto superado holgadamente por el holandés. Mientras el francés no pudo arribar al podio en las 12 carreras de este año y se ubica sexto con 63 puntos en el campeonato, Verstappen ya ha ganado dos, suma cinco podios y es tercero en el certamen con 181 puntos. 

Por lo general las decisiones importantes que generan cambios en el plantel de pilotos titulares se dan de un año para otro y no a mitad de camino. Pero Red Bull ha dado muestras en reiteradas ocasiones de que cambiar sobre la marcha es su estilo. Helmut Marko es quien tiene esta responsabilidad dentro de la escudería de las bebidas energéticas, propietarios de dos equipos, Red Bull y Toro Rosso. Lo que sucedió ahora con Pierre Gasly ya lo sufrió Danil Kvyat en 2016. En aquel entonces recuerdo haber titulado mi opinión con la frase “Arruinaron su carrera“ . Un poco de eso ha pasado con Kvyat. Aquella vez fue Max Vertsappen el que ocupó su lugar con solo 18 años y todo el apoyo de los austriacos. Max hizo quedar bien a Marko y a Christian Horner al ganar aquella carrera en Barcelona, su primera en Red Bull, cuando los Mercedes de Hamilton y Rosberg se chocaron entre si poco después de la largada. Luego le costó volver a ganar y protagonizó varias polémicas por su manejo agresivo. 

Kvyat sintió el golpe y hasta se quedó sin butaca en 2018, siendo tester de Ferrari. La ida de Ricciardo a Renault, la floja performance de Brendon Hartley y la falta de pilotos Red Bull disponibles  volvió a abrirle las puertas. El ruso sigue luchando para recuperar ese lugar que alguna vez fue suyo, pero los directivos han vuelto a darle la espalda con la incorporación de Albon. 

No será fácil para el joven Tailandés, nacido en Londres, compartir el equipo con Verstappen y estar cerca de su nivel aguantando todas las presiones. Tal vez tenga que seguir obedeciendo al consejo que alguna vez le dio el Jefe del equipo Toro Rosso, Franz Tost: “Solo haz lo tuyo, que lo demás no te importe“. Hasta el momento parece darle resultado. Pero no olvidemos que Pierre Gasly funcionó muy bien en ese equipo en 2018. 

El tiempo dirá si tomaron la decisión correcta, si Albon está a la altura de las circunstancias, si soporta a Helmut Marko y a un Max Verstappen que parece estar atravesando su mejor momento.