Ribodino, Iturrioz y Lancioni volvieron a subirse a la moto

Los tres pilotos se las ingeniaron para poder tener su primer contacto después de más dos meses sin actividad por la pandemia.

Los lugares donde la situación sanitaria está controlada accedieron a la Fase 5 y pasaron de la cuarentena al distanciamiento social, característica que permite la habilitación de nuevas actividades, entre ellas el deporte motor. Al estar en localidades donde el panorama es alentador respecto al coronavirus, Luciano Ribodino, Ezequiel Iturrioz y Emiliano Lancioni pudieron volver a subirse a la moto.

Haciendo uso del ingenio y capitalizando el paisaje donde se encontraba, Ribodino pudo volver a sentir la sensación de velocidad en su cuerpo. El oriundo de San Francisco desarrolla su actividad laboral en un establecimiento rural ubicado en la ciudad de Josefina, Santa Fe y dentro de un lote improvisó un circuito para poder girar con una Kawasaki 450 de motard.

“Volví a subirme a la moto después de estos dos meses de estar parado y lo hice en el campo, en un lote donde estamos haciendo un galpón. No tenía la pista marcada, pero me sirvió como para estar arriba de la moto, puse un par de gomas e hice un ocho para tener curvas para los dos lados”, manifestó el piloto del Rosamonte Racing Team.

Y agregó: “A pesar de no estar el circuito marcado, me sirvió mucho porque lo hice con un Kawasaki 450 que uso para motard, me metí así como estaba en el pasto y estuvo bueno. Para el aspecto físico me sirvió mucho porque aunque no iba rápido siempre estaba patinando, cosa que te ayuda a trabajar el control y el equilibrio. Creo que lo voy a seguir haciendo porque todavía no se puede viajar para entrenar y esto me queda cómodo. Fue muy positivo el entrenamiento, no pensé que podía llegar a ser así”.

Por su parte, Ezequiel Iturrioz volvió a la raíces y se subió a una motocross para empezar a moverse. El oriundo de Vicuña Makenna entrenó en un trazado que está a pocos kilómetros de su pueblo natal y cortó una racha de más de 70 días sin que la adrenalina le invada el cuerpo.

“La verdad que estuvo bárbaro el entrenamiento porque ya no me acordaba cuando había sido el último día que había andado en moto. Se estaba poniendo un poco difícil el tema de no estar entrenando, pero salió todo muy bien. Hay una pista a unos 10 o 15 kilómetros de mi pueblo y cómo de chico hice mucho motocross, realmente estuvo muy bueno la vuelta. Estoy contento y un poco más motivado, con ganas de que empiecen las carreras. Es un año complicado y hay que tratar de disfrutar los momentos de poder andar arriba de la moto”, comentó Iturrioz.

Además, también describió cómo va normalizando su entrenamiento físico. “Hace poco que tengo esta moto de cross, porque me había llegado entre febrero y marzo, pero se vino todo esto y no había podido probar, así que pude sacarme un poco las ganas. Acá en Vicuña Mackenna están flexibilizando de a poco y todavía me cuesta hacer el entrenamiento completo porque las salidas son cortas y para mi rutina necesito un poco más de tiempo”, explicó.

Por último, Emiliano Lancioni fue otro de los pilotos que también volvió a subirse a una moto. El ex campeón de la R3 Cup también optó por la modalidad cross, pero el entrenamiento se desarrolló en una pista de enduro que construyeron en Oliva, su ciudad natal.

“Estoy muy contento de poder haber estado arriba de la moto después de 80 días que estuvimos frenados. Las primeras tandas fueron para que se acomodé todo y a medida que fue pasando el día, el cuerpo se fue aflojando y acordándose de lo que es andar en moto. Los dolores en las manos, los brazos y las piernas fueron apareciendo de a poco, pero me sentí muy bien y con mucha motivación”, referenció Lancioni.

En el final, el hombre del MG Bikes Racing habló de las bondades que tuvo la práctica que llevó a cabo. “El entrenamiento la hice en una pista que mezcla el enduro y el cross, ya que no tiene saltos. En cada vuelta se rompía el piso cada vez más y eso fue lo mejor porque no todas las vueltas eran iguales. En cada giro había que improvisar y eso es lo que más me gusta. Fui con una 250cc 2 tiempos y la verdad es que estoy muy contento de volver a sentir la sensación de velocidad y de reflejos. Con esto ya podemos ponernos firmes a entrenar mejor y pulir detalles para cuanto todo comience”, concluyó.