Señoras y Señores, con ustedes, el campeón Juan Solorza

El grito de guerra que refleja la emoción, la descarga del momento previo de tensión. La historia de Juan Solorza, de quien creció a la sombra de sus hermanos, el mayor Martín, múltiple campeón argentino de Superbike, y Marco Solorza, campeón Super Sport y Superbike, de quien sin embargo, luchó por su sueño desde los 7 años y logró completar la trilogía, transformándose en el nuevo monarca de la categoría reina del Superbike Argentino

Fue una temporada excepcional. Soñada desde que tuvo 7 años cuando debutó en la competición a bordo de una moto de 50cc. que aun conserva. Juan Manuel Solorza, logró este fin de semana en el GP de San Nicolás, cumplir el sueño de su vida y que ya habían alcanzado sus hermanos Martín y Marco, siendo campeones argentino de Superbike.

Una vida en el motociclismo.

Hijo de un pionero del Superbike Argentino, Miguel Solorza, se crió en un autódromo acompañando a su padre y a sus hermanos mayores en la competición. Debutó a mediados del 2000, junto al mundialista, Leandro Tati Mercado, ambos en la categoría 250cc. Su ascenso fue rápido, sus condiciones conductivas lo llevaron a partir al entonces CEV (Campeonato Español de Velocidad) donde fue animador de la Ninja Cup, luego corrió en Moto 2 y finalmente participó en el competitivo Superbike de España. Se formó más afuera que adentro. Su estadía en Europa le otorgó un fino estilo de manejo europeo y también le hizo perder su acento "argento", el que recuperó en su regreso al país tras sus exitosos años en el exterior.

En su reentré al Superbike Argentino tuvo un 2018 en el que comenzó ganando en Buenos Aires, siendo protagonista. Lamentablemente para él, una lesión en la clavícula sufrida en el circuito de Posadas lo dejó fuera de contienda, impidiéndole pelear el resto del campeonato que finalmente quedó en manos de su hermano Marco.

Este año fue por la revancha, ganó en la apertura de Alta Gracia y se mantuvo puntero del campeonato de principio a fin.

Cuando uno quiere rosas también tiene que aceptar las espinas. 

A mitad de temporada su moto sufrió en un entrenamiento en Córdoba, una avería de magnitud de la que resultó casi una destrucción total. Su Yamaha R1 fue resucitada pero ya no fue la misma de la primera parte del torneo. (Los impactos violentos en las motos de competición pueden provocar el desplazamiento de la pipa, 2 o más grados afectando su tren delantero y la ciclística). 

Este fin de semana en el GP Coronación de San Nicolás, Juan Manuel Solorza, fue de menos a más. Tras una opaca largada llegó a recuperar posiciones hasta acceder a la cuarta ubicación que le dio el título de Campeón Argentino de Superbike 2019.

La palabra del campeón: “Trabajamos muchísimo para este objetivo, la idea era ganar en San Nicolás, o por lo menos lograr un podio pero no lo logramos. Sin embargo, pude hacer mi carrera y alcanzar mi objetivo, que es finalmente por lo que vinimos”. “Quiero agradecer a mi equipo, a mi familia, mis hermanos, a mi abuelo, a mi novia, a mis sponsors, a Cinco Saltos, Río Negro y a todos mis seguidores que me dieron el apoyo todo el año para lograr cumplir mi sueño”.

Juan Solorza, completó la trilogía, en la que tres hermanos lograron consagrarse campeones argentinos de la categoría más importante del motociclismo argentino.

 

Foto de portada: Gaby Skliarsky 

Foto de texto: Motoclik