“Soy un piloto desocupado”

Facundo Regalia no pudo concretar su llegada a la World Series y ahora la AutoGP, categoría en la que corría, está a punto de desaparecer. “El sueño de la F1 se terminó”, asumió en una entrevista con carburando.com.

Se nota en su tono de voz que intenta ver la situación con optimismo, aunque también es visible en su rostro que la realidad lo ha golpeado en los últimos tiempos. Facundo Regalia habla desde Madrid tan rápido como en la pista para explicar todos los contratiempos que sufrió en esta primera mitad de año y que lo obligaron a asumir lo previsible: “El sueño de la F1 se terminó”. Lacónico en esa parte de la entrevista que se vio ayer, en vivo, por carburando.com, donde el piloto argentino habló de sus nuevos objetivos.

-El 2015 había arrancado prometedor y se fue desinflando, ¿qué pasó?
-La verdad que sí. Estaba muy contento por poder correr en la World Series, porque me iba a poner de nuevo en la órbita de la F1. Pero pasaron muchas cosas. Firmamos un contrato con el equipo Zeta Corse. Fuimos a probar a Jerez de la Frontera y a las tres semanas íbamos a concluir los tests de pretemporada en Alcañiz, en Motorland. Una semana antes me entero que el equipo tenía un problema judicial entre los socios y la policía clausuró el taller. Fueron a los tests con un solo auto, sin ninguna evolución después de Jerez y tuvimos que compartir el auto con el piloto ruso. Después de esos ensayos el equipo desapareció.


-¿Ahí apareció la posibilidad del equipo Comtec Racing?
-Claro. El presidente de la WS, Jaime Alguersuari, se preocupó por lo que había pasado con Zeta Corse y llamó al dueño de Comtec Racing, que no iba a correr esta temporada por no tener pilotos, para que me subieran a mí. Ellos estaban contentos conmigo. Lo dimos a conocer a la prensa. Llegamos a un buen acuerdo. Teníamos que hacer un primer pago de 55.000 euros y cuotas durante el año. Depositamos una primera parte y cuando íbamos a hacer el segundo pago para completar la primera cuota, el dueño del equipo modificó el acuerdo y nos pidió 155.000 euros. Faltaban dos días para viajar a la primera carrera! Obviamente era imposible… Y se cayó mi proyecto de la WS.


-De afuera se vio todo muy desprolijo…
-Y eso que no se conocía toda la historia. Me pasó de todo. El último día de ensayos de World Series me llamó mi papá que tenía que viajar esa misma noche a Bahrein porque me habían llamado del equipo Status de GP2 para probar. Me ofrecían toda la temporada a 700.000 euros, cuando cuesta 1,5 millones. Era una gran propuesta. Y allá fui. Me tomé un avión y volé a Bahrein para probar un día y medio en el GP2. En ese momento no dijimos nada porque luego de los tests íbamos a decidir si hacíamos GP2 o World Series. Mi viejo depositó el dinero, pero como era Semana Santa el pago se le iba a acreditar al equipo recién el lunes. Llegué al circuito y me llevé la sorpresa de que no me dejaban subir al auto porque el dueño del equipo no veía el dinero en su cuenta. Me tuve que volver sin probar. Fue horrible lo que viví. Después el equipo nos tuvo que devolver la plata.


-¿Cómo surgió tu llegada a la AutoGP?
-Cuando se me cae el proyecto de la WS, me llama la familia Coloni (dueña de la categoría) para correr en AutoGP casi gratis, para mantenerme en actividad y no perder otro año. Pero a último momento se bajó un equipo que llevaba 9 autos. De no creer… Hasta esa mala suerte tengo. El año pasado había 16 ó 17 autos. Una linda categoría, con autos de mucha potencia. Y ahora arrancamos con menos de 10. Me fue bien. Con victoria en Hungría y dos segundos puestos en Silverstone, peleando el campeonato con un ex F1 como Antonio Pizzonia.


-¿Y hoy en qué situación estás?
-Difícil… Tengo que anunciar que en estos días, la categoría AutoGP tomó la decisión de no presentarse en la próxima fecha, que iba a ser dentro de una semana en Paul Ricard junto al WTCC, por la poca cantidad de autos. El tema es que es difícil que eso cambie y no creo que la categoría continúe. Por lo tanto, hoy soy un piloto desocupado.


-¿Queda algún intento más por hacer para llegar a la F1?
-No… El sueño de la F1 se terminó. Ya di vuelta la página. Hoy la F1 es puro marketing, puro negocio. Es triste, pero si no tenés a un país detrás es imposible lograrlo. A pesar de todos los intentos que hice no lo pude lograr. Y menos ahora en un año electoral en la Argentina. Por lo tanto, he tenido que tomar la decisión de buscar otros caminos.


-¿Cuáles son tus nuevos objetivos?
-Quiero vivir de lo que más me gusta hacer en la vida que es correr en autos. Quiero ser piloto profesional. Y ahora tengo que pensar en pasar a los autos con techo. Categorías de turismo, o GT de endurance.


-¿Cuáles son las categorías a las que apuntás?
-El DTM, WTCC, la Blancpain… O el WEC. Es el camino que tomaron muchos de los pilotos que corrieron conmigo y que no han tenido lugar para quedarse en la F1 como Robin Frijns, Sam Bird, James Calado, Fabio Leimer, y tantos otros.


-¿Correr en la Argentina es una posibilidad?
-Primero quisiera intentar quedarme en Europa en alguna de estas categorías. Las próximas semanas serán muy importantes. Pero si no resuelvo nada, dentro de dos meses tomaré la decisión de ir a la Argentina. No quiero volver a tener otro fin de año, llegando a las fiestas sin mi futuro definido. Nuestro automovilismo es muy fuerte y me entusiasma muchísimo correr allá. El año pasado tuve conversaciones con equipos de STC2000 y de TRV6, y estuve muy cerca de correr en la Argentina. Pero después apareció la posibilidad de la World Series y me volví a Europa.


-Se acercan los “200 Km de Toay” del STC2000, ¿Te invitó algún equipo?
-No por ahora… Y me encantaría poder correr esa carrera tan importante. Además, es en La Pampa, cerca de donde vive toda mi familia y donde tengo muchos amigos, y sería muy lindo poder competir ahí. Ojalá me inviten.


Tan increíble como real. El piloto que hasta hace poco tiempo era la opción más cercana de tener un argentino en la F1 hoy está desocupado.