Tras 28 años, el motociclismo nacional vuelve a San Juan

La última visita de la especialidad a la provincia se produjo el 15 de agosto de 1993 en el autódromo de El Zonda y fue válida por la sexta fecha de la temporada.

El Superbike Argentino volverá a pisar la provincia de San Juan para disputar una fecha de su calendario después de 28 años, 1 mes y 9 días. Además, visitará por primera vez en su historia el circuito de Villicum, escenario que fue inaugurado en octubre de 2018.

El 15 de agosto de 1993, el autódromo “El Zonda” Eduardo José Copello fue testigo de la última vez que el motociclismo nacional arribó a suelo sanjuanino para disputar un evento válido por su calendario. En aquel momento, el Campeonato Argentino de Velocidad (CAV) llevó a cabo la sexta contienda de su temporada.

Como si fuera una coincidencia del destino, la antesala a la competencia en el trazado emplazado en la “Quebrada Rugiente” se dio en Buenos Aires. La quinta cita tuvo lugar el 1 de agosto en el dibujo número 8 del “Coliseo Porteño”. Néstor Amoroso se impuso en Superbikes y en 250 Fórmula Internacional, Gustavo Méndez lo hizo en la monomarca Suzuki RGV 250 y Fabián Rabatti en la RZA Fórmula.

 

En el cierre de la primera quincena de agosto, “El Zonda” albergó a la especialidad de las dos ruedas y en Superbikes, Amoroso (Kawasaki) repitió el andar que había tenido en el Gálvez y ganó sin discusiones, según describe el ejemplar de la revista Corsa del 17 de agosto. Leandro Bagnis (Honda) buscó incomodar al crédito de Villa Adelina, pero debió conformarse con el segundo puesto, mientras que tercero finalizó Claudio Ré (Suzuki), quien heredó el puesto luego de que Diego Piermattei (Honda) fuera excluido por técnica debido a anomalías en el caño de escape.

Esa competencia tuvo caídas para Cristian Villacreces (Honda) y Jorge Cusanelli (Kawasaki). Sin embargo, el incidente que marcó el fin de semana fue el que protagonizó Sergio Grantón durante los entrenamientos del sábado mientras probaba una Yamaha YZF 750 de la categoría mayor.

Carburando habló con Grantón y el entrerriano recordó aquel complicado paso por el escenario sanjuanino. “La última vez que fui a San Juan fue en la carrera de 1993, que hizo en El Zonda. Luego se suspendió porque ya era una locura correr ahí, es más esa competencia se disputó con algunos problemas porque no queríamos ir más. En el sector del rulo, el guardarrail era muy peligroso y en definitiva era un circuito que no se adaptaba al motociclismo”, manifestó.

Y continuó: “Mi accidente no tuvo nada que ver con la peligrosidad del trazado, sino que tratando de poner a punto un YZF 750 del equipo Zanella Yamaha, que no funcionaba bien, tuve un despiste y pasé de la recta de arriba a, prácticamente, la de abajo, donde había un circuito de karting. Me salí de pista a una velocidad de entre 150 y 160km/h y la verdad sabrá Dios cómo hice para ir picando entre las piedras con un 750 y transitar más de 100 metros para abajo sin caerme, hasta que le di a los cimientos de uno de los pianos del kartódromo, que se había descubierto por el paso del agua”.

Para el “Chino”, ese accidente cambió el rumbo de sus chances en la pelea por el título de la 250 Fórmula Internacional. “Había hecho el récord de pista en mi categoría, la 250, y sólo estaba preparando la moto de 750cc para correrla en carreras posteriores. Por desgracia, malogré el campeonato en mi categoría debido a que el accidente me mando al hospital. El único récord que me quedó de ese día fueron los 8 minutos que tardaron en llevarme del autódromo a la guardia del centro asistencial, al cual me trasladaron en helicóptero”, rememoró.

Sin embargo, el oriundo de Villa Elisa volvió a las pistas dos meses después. “Lamentablemente estaba bastante roto y eso me dejó algunas carreras afuera. Tenía 11 fracturas en el brazo izquierdo y a los 62 días del golpe, después de ir todos los viernes al Hospital Italiano y ser intervenido por el equipo de traumatología, me saqué el tutor externo del brazo izquierdo e hice podio en Chaco. Fue una anécdota con final feliz porque también fue un récord de recuperación, a pesar de lo que sufrir durante todo ese lapso. Igualmente, fue un éxito porque al día de hoy, el brazo está a un 95%”, indicó.

En la divisional del cuarto de litro, Amoroso se benefició con la ausencia de Grantón y al igual que en Superbikes, sentenció la carrera a su favor. Segundo finalizó Gustavo Darder (Yamaha), quien manejó la Aprilia de René Zanatta, ya que este último no fue de la partida porque se le superpuso la fecha con una presentación del Turismo Nacional en San Jorge, donde corría con un Ford Escort.

La nota destacada de la competencia de 250 Fórmula Internacional fue la actuación de un jovencísimo Sebastián Porto (Yamaha), quien por aquellos años mantenía su apellido original Porco. Con sólo 14 años, el rafaelino le birló el último escalón del podio en la parte final de la carrera a Diego Piermattei (Yamaha), mientras que Roberto Van Keulen (Yamaha), actual titular del Van Keulen Racing, también dio cuenta del cordobés y arribó cuarto a la bandera a cuadros.

“Ese fue mi primer año en 250 y en esa carrera logré salir tercero. En ese momento uno no tomaba dimensión, pero si bien sabía dónde corríamos, hacer una carrera en El Zonda era una locura. Si lo analizas hoy en día, era una cosa que no se podía hacer, pero en aquel momento, era lo que había”, le contó Porto a Carburando.

“Tengo lindos recuerdo de esa temporada porque con dos carreras menos pude salir subcampeón, había un gran nivel y gente muy experimentada. Fue un año de aprendizaje, pero a la vez anduve bien”, se explayó.

En la monomarca Suzuki RGV, Marcos Cativa Tolosa alcanzó su primera victoria en la divisional con los motores provistos por Fernando Gregorio, quien hoy es la cabeza del Honda Gregorio Racing. Al cordobés lo escoltaron en el podio dos hombres que hoy siguen ligados al Superbike Argentino, Fabián Moscatello y Marcelo Echaniz, quien prepara la moto de Tobías Piedrabuena en 250cc.

Por último, Damián Pereyra se impuso en la RZA Fórmula. El de Santo Tomé fue secundado por Javier Follonier y Valentín Lacaude, mientras que Matías Vivas fue uno de los que más avanzó, ya que largó 34 y arribó sexto a la bandera a cuadros.

Luego de la visita a San Juan, el Campeonato Argentino de Velocidad siguió su ruta y la séptima fecha se disputó el 5 de septiembre en el autódromo de Río Cuarto. Aquella fue la última visita, pero 28 años después se aprestan para volver.