Así es el nuevo Centro de Pruebas y Tecnología de Mercedes-Benz

El nuevo Centro de Pruebas y Tecnología de Mercedes fue inaugurado en 2018 y está en Alemania. Tiene 30 tramos de pruebas diferentes.

Mercedes-Benz ha logrado todo tipo de caminos, rutas y señales que puedan encontrarse en el mundo para garantizar que sus sistemas de conducción autónoma sabrán actuar en cualquier país y sistema. Por lo tanto, en Immendingen podemos encontrar rutas estrechas y con pendientes similares a las que encontramos en los Alpes, autopistas de varios carriles como las típicas norteamericanas o tramos que simulan el tráfico más intenso.

Reiner Imdahl, supervisor del complejo, afirmó: “muchas situaciones de tráfico se pueden probar de manera realista en este circuito de pruebas. Podemos hacer predicciones con simuladores, pero las pruebas de conducción reales son indispensables, puesto que siempre nos dan sorpresas sobre lo que los simuladores han predicho”.

 

Para desarrollar los próximos vehículos de conducción autónoma del fabricante, Mercedes-Benz les ha destinado una parte del circuito de manera exclusiva. Esta parte de Immendingen se ha apodado como Bertha en honor a la esposa del fundador de la marca de la estrella, Karl Benz.

El futuro de Mercedes estará enmarcado bajo cuatro áreas estratégicas que se corresponden con las siglas CASE, es decir, Conectado, Autónomo, Compartido y Eléctrico. Todas ellas tienen algo en común y no es otra cosa que el Centro de Pruebas y Tecnología que la marca ha construido en Alemania, el cual fue inaugurado en el 2018 con el objetivo de ser el espacio ideal para desarrollar y probar los automóviles de la marca.

Luego de tres años y medio de obras, las instalaciones de Immendingen –situadas a 130 kilómetros al sur de Stuttgart y construidas sobre un antiguo campo del ejercito alemán– se han convertido en uno de los pilares fundamentales de la marca, pues en sus más de 30 tramos de pruebas diferentes no solo se ponen a punto los prototipos de los futuros automóviles de calle, sino que también se desarrollan las tecnologías de propulsión híbridas y eléctricas de la división EQ, así como los sistemas de asistencia al conductor y las funciones de conducción automatizadas.

Objetivos: conducción autónoma y asistencia al conductor

 

Estos dos conceptos se trabajan en diferentes áreas pensadas para ello. Por un lado, tenemos la zona ‘Bertha’, es decir, un espacio de pruebas de 100.000 metros cuadrados que proporciona a los ingenieros los recursos ideales para evaluar y probar vehículos autónomos y los respectivos sistemas de asistencia a la conducción. Además, también se pueden reproducir con precisión diferentes situaciones de tráfico complejas, ya sea medir la seguridad a velocidades elevadas de autopista, cambios de carril e incorporaciones, así como retenciones.

Por otro lado, hay un modulo de 1,5 kilómetros que simula rutas urbanas con varios cruces para probar los sistemas de asistencia a la conducción, la comunicación entre automóviles y la conducción autónoma en condiciones reales. Estas dos áreas se unen a un tramo especial que ha sido diseñado para probar la durabilidad del vehículo, en unas áreas de rutas irregulares que desafían la integridad de todos los componentes.

El director de las instalaciones, Reiner Imdahl comentó que las “rutas estrechas y empinadas como en los Alpes, anchas y de varios carriles como en América del Norte, tráfico tedioso de parada y arranque como en una ciudad del sur de Europa: muchas situaciones de tráfico pueden simularse de manera realista en estas instalaciones. Las pruebas de conducción en las rutas apropiadas son indispensables. En el proceso, repetidamente encontramos que la realidad siempre tiene sorpresas que las simulaciones no han considerado”.

Circuito de pruebas de Mercedes-Benz