Benavídes, el futuro del Dakar, objetivos y el miedo a la muerte

Tras ganar el Dakar en motos, Kevin Benavídes se refugia en su Salta natal; habló de los miedos, de las ambiciones y sobre su futuro.

“En algún momento me gustaría formar una familia, tener hijos y demás. Tengo 32 años pero me siento muy joven todavía, bien y con ganas de seguir en el máximo deporte. Como algo a futuro claro que sí me gustaría”, confesó Kevin Benavídes, que parece no soltar en ningún momento el touareg que sella su triunfo histórico en el Dakar 2021, en Arabia Saudita, al vencer en la categoría referencial por excelencia de la gran aventura: las motos.

“Cuando termine mi carrera deportiva también me gustaría seguir en mi otra pasión. Soy licenciado en Administración de Empresas y me gustan mucho los negocios”, agregó el salteño, en una extensa y profunda entrevista al diario El Tribuno. 

“¿Le tenés miedo a la muerte?, porque cuando salís a correr, el riesgo está...”, fue la pregunta del periodista Julio Nakhle. “No, pero tampoco soy un loco que quiera...bah, sí somos un poco locos porque vamos corriendo en una moto a 180 kilómetros por hora. Pero sabemos lo que estamos haciendo, no es que me subo a una moto sin saber lo que hacemos, a eso iba”, respondió Kevin, que agregó: “Obviamente que no lo pienso, porque si lo pensara sería peor. El miedo en sí te frena en cualquier tipo de situación: miedo a la muerte, a caerte, a saludar una chica, miedo a hablar con alguien, a decirle algo a un amigo o lo que sea, ese tipo de miedos ya te frena y si le tenés miedo a la muerte no podés ni siquiera bañarte en una bañadera por temor a caerte y golpearte la cabeza. Yo creo que hay que disfrutar cada día, más que nada, y a los temores bloquearlos porque a estos los pone uno”.

Claramente que a la lista de dedicatoria por su victoria, se encuentra el piloto portugués Paulo Goncalves, que falleció el año pasado compitiendo en el Dakar. “Paulo fue un gran amigo que me dio el mundo de las motos. Fue un compañero de equipo, una gran persona que me ayudó, me enseñó, me cuidó y realmente cuando él murió fue un golpe muy duro para mí, encima en carrera, pero uno después entiende que murió haciendo lo que le gustaba”, destacó.

“Lloré varias veces. De hecho cuando crucé la meta del Dakar lo primero que hice fue llorar de emoción y sé que él cruzó conmigo ese día. Él creía que yo iba a ganar el Dakar y cuando apunté al cielo, en uno de los saludos, es porque también era para él”, agregó emocionado.

“No llevo ni una semana en Salta (ganó el Dakar el viernes 15 y arribó a esa capital dos días después), estoy cayendo en todo esto, también disfrutando un poco aunque todavía no pude hacer un corte muy bueno, pero a mediano y largo plazo está por verse”, comentó.

Sobre su futuro, y la posibilidad de cambiar de marca a partir de este año, Benavídes aclaró: “Como bien saben, justo se termina mi contrato con Honda en marzo, por lo cuál estamos empezando las negociaciones y hay otras marcas interesadas. Cuando defina bien eso voy a poder ver mis objetivos en cuanto a competencias a alcanzar, y está claro que uno sería el Mundial de Rally y prepararme de nuevo para el próximo Dakar”.