BMW producirá un vehículo volador eléctrico

El modelo de la empresa alemana promete ser 100% ecológico gracias a un sistema de propulsión por celdas de combustible de hidrógeno.

El fabricante alemán BMW se anima amás. La marca de las tres letras dejó a lo largo de su rica historia algunos modelos irrepetibles y emocionantes, como el 2002 Turbo, el M3 E30 o el M1, entre muchos otros, y parece que quiere seguir dejando huella en la movilidad del futuro con una solución que parece de una películas de ciencia ficción.

Para llevar a cabo su plan se ha asociado con la firma Alaka’i Technologies, delegando en un grupo de expertos aeroespaciales, ingenieros y pilotos veteranos de la NASA para crear un auto volador. A diferencia de muchos otros que ya hemos visto en anteriores ocasiones, el ejemplar de la firma de Múnich promete ser 100% ecológico gracias a un sistema de propulsión por celdas de combustible de hidrógeno. Además, sus creadores afirman que es un producto 95% reutilizable y 99% reciclable. Los planes del fabricante alemán pasan por producir más de 10 mil unidades al año con un costo que será similar al de un auto de lujo.

 

Presentado recientemente a inversores y medios de comunicación en Los Ángeles, el Skai Flying Car puede dar cabida a cinco pasajeros (uno de ellos el piloto) y se fabricará en tres configuraciones diferentes, es decir, una variante pensada para ejercer las funciones de taxi o vuelos de pasajeros personales, otra dedicada al transporte médico de emergencia y la última para entregas de mercadería. Tanto el despegue como el aterrizaje se realizan en vertical y los 644 kilómetros de autonomía prometen un vuelo prolongado durante cuatro horas.

El encargado de propulsar a este vehículo volador es un conjunto de celdas de hidrógeno que estarán alimentadas por un depósito de 400 litros, generando la electricidad necesaria para hacer funcionar los seis motores eléctricos de los que dispone este producto. Cada uno de ellos ofrece 136 caballos y permiten alcanzar velocidades de hasta 190 km/h en el medio aéreo. Entre sus sistemas de seguridad destaca la presencia de un paracaídas pensado para entrar en acción en caso de fallo total del sistema.

La idea de Alaka’i pasa por producir más de 10.000 vehículos al año, aunque todavía deben contar con la aprobación de la Administración Federal de Aviación (FAA). No obstante, dada la relativa simplicidad del producto y su manejo en comparación con los helicópteros convencionales, se espera que esto último no suponga ningún problema y que la certificación para los modelos de producción esté lista para finales de 2020, con el primer ejemplar a la venta disponible para los primeros meses de 2021.