Colin McRae, un distinto en La Otra Mirada

Hace 25 años, Colin McRae ganaba el Mundial de Rally. Un fuera de serie, que trasladó su magia a través de generaciones con los videojuegos. Mirá el video

Los distintos. Aquellos que se ganan el corazón de todos por carisma, personalidad, más allá del talento. ¿O cuántas veces pasaron destacados sin penas ni gloria? Pero están los que cuentan con todas las características en su favor. Son los mejores, e iluminan ese brillo con la luz de los elegidos.

Si el automovilismo a nivel general cuenta con personalidades destacadas a lo largo de la historia, el Rally, particularmente, también se alimenta de aquellos que se transformaron en leyenda. Y si de mitos se trata, cómo no recordar al gran Colin Mcrae, uno de los pilotos más veloces de la historia de los Mundiales, pero además, único por sus condiciones.

 


No fue el mejor de todos, tampoco el dueño de los grandes récords. Si bien fue el campeón mundial más joven de Rally, con 27 años, llevó a Gran Bretaña a lo más alto de la especialidad.

Pero Colin seguramente haya sido el más popular. Más allá del único título logrado en 1995, se ganó el cariño y la admiración popular sobre la base de talento, pero también por su temperamento, estilo de conducción exacerbado, espectacular, y propietario de una personalidad cautivante. A tal punto que esa idolatría la extendió entre las generaciones gracias a su nombre en los videojuegos.

impetuoso, pasional, divertido. Un virtuoso del volante, capaz de ejecutar maniobras inverosímiles y hacer delirar al público. Colin era el hijo de un quíntuple campeón británico, Jimmy McRae. Y si bien de muy chico se inclinó por las motos, un día probó suerte en un rally, empujado por su padre, y a partir de allí se transformó en su pasión.

Ya fuera el Opel Corsa (Vauxhall Nova) o el Ford Sierra Cosworth con los que despuntó en Gran Bretaña; el Subaru Legacy con el que saltó a la fama, alzándose segundo en su primer Suecia (1992); o los Impreza y los Ford Focus con los que cuajó años después como uno de los talentos más eminentes que ha conocido esta especialidad.

“Las rectas son para los autos veloces, las curvas para los pilotos veloces”, siempre afirmaba cuando explicaba algún desliz producto de su conducción salvaje, como le destacaba la prensa casi a modo de crítica ante algún incidente.

Nadie derrapaba como él; nadie saltaba más que él; nadie bailoteaba el coche como él... Era un 'showman' en sí mismo. Pero sus genialidades traducidas en los tiempos, también se alternaban con golpes no menos sorprendentes. Por eso también sus detractores lo llamaban “McCrash”,

Fue compañero y rival de Carlos Sainz, quien lo recuerda con sumo cariño pese a algunos encontronazos propios de dos grandes.

Su ánimo por continuar pese a todo le permitió ganarse el corazón de los aficionados. Tras lps vuelcos o despistes, dejaba todo por arreglar el auto, como lo hizo en el Rally de la Argentina, cuando a los piedrazos arregló un brazo de suspensión para continuar en carrera.

campeón del mundo en el año 1995, subcampeón en los años 1996, 1997 y 2001 y tercero en el año 1998. Colaboró en la consecución del título de constructores por parte de Subaru en los años 1995, 1996 y 1997 y por parte de Citroën en 2003. Fue hijo del también piloto Jimmy McRae, quien fuera cinco veces campeón del Campeonato Británico.

Fue nombrado miembro de la Orden del Imperio Británico por la reina Isabel II en 1996. Militó en los equipos Subaru, Citroën y Ford a lo largo de 146 carreras de rally, de las cuales ganó 25 y finalizó en el podio en 42 ocasiones.

Su estilo tan particular lo trasladó al mundo virtual. Uno de los juegos más famosos de la historia de la pantalla lleva su nombre. En 1998 la compañía Codemasters lanzara la primera versión del juego Colin McRae Rally. Y desde entonces pasó por todas las plataformas y consolas de videojuegos tan populares.

"Estamos aquí para vivir el momento, no para pasar mucho tiempo", solía repetir. El 15 de septiembre de 2007, un helicóptero se estrelló a 1,6 km al norte de Lanark cerca de la casa de la familia McRae. Lo piloteaba Colin, que estaba acompañado por su hijo, Johnny, de 5 años, un amigo del pequeño y otro de la familia. Todos murieron.

Colin McRae. Un piloto auténtico, irrepetible, admirado por todos y siempre fiel a sí mismo, vivió al máximo, a su modo, hasta el último día. La leyenda del Rally Mundial, el loco de la velocidad que generaciones lo imitan a través de los videojuegos.