Próxima carrera
Turismo Pista
Autódromo "Oscar Cabalén" de Alta Gracia Comprá tu ticket ingresando aquí
Próxima carrera
05 diciembre | 12:00hs
Córdoba

La Otra Mirada

La Otra Mirada: ¡perdió la carrera porque le robaron el auto!

Mirá el video de una historia singular en La Otra Mirada: ganaba una de las carreras más importantes del mundo y le robaron el auto antes del final.

La Otra Mirada: ¡perdió la carrera porque le robaron el auto!
La Otra Mirada: ¡perdió la carrera porque le robaron el auto!

Hay infinidad de historias llamativas y curiosas en las competencias más importantes del mundo. Las anécdotas brotan al escarbar aquellos grandes compromisos automovilísticos. Pero pocas se refieren a perder la victoria de la prueba más exigente del mundo por el robo de un auto

Así como suena. Un piloto perdió el triunfo en el Dakar porque le robaron su automóvil. Una situación tan extraña como inverosímil, pero real. El protagonista de tan escandalosa situación fue el laureado Ari Vatanen. ¿Alguien podría imaginar que en la actualidad un extraño quitara un vehículo a un poderoso equipo oficial? Eso le sucedió a Peugeot en el Dakar de 1988.

El rally más duro del mundo comenzó el primer día de ese año en Versalles. Quedaban por delante 12.974 kilómetros de aventura, que tras abandonar al Viejo Continente se adentraba en África por Argelia, Nigeria, mali, Mauritania y Senegal hasta Cabo Verde. La expectativa estaba en el punto más alto de su reciente historia del Dakar, ya que contaba con la cifra récord de 603 participantes.

Las estrellas en aquella edición eran los integrantes de equipo oficial Peugeot. Los consagrados Ari Vatanen y Juha Kankkunen brillaban en ese Dream Team, que además conformaban Henri Pescarolo y Alain Ambrosino.

Peugeot buscaba replicar la victoria del año anterior, aunque la dureza de ese Dakar obligó a varias cancelaciones de etapas debido a tormentas de arena que impedían llegar a los campamentos o problemas diplomáticos.

Pero esos inconvenientes entre desierto y lugares inhóspitos quedaron eclipsados al llegar a la etapa 14. Ya en Mali, el bivouac estaba en su capital, Bamako. Allí Vatanen diagramaba las 5 jornadas restantes para llegar victorioso al podio del Dakar.

Pero lo inesperado sorprendió a  todos. ¡El Peugeot 405 T16 desapareció del campamento! Increíblemente, el auto líder del Dakar no estaba. Un testigo del equipo Honda afirmó que a las 5.45 de la madrugada africana, un grupito de personas se llevaron el vehículo.

Mientras el desconcierto y el asombro crecía, llegó la confirmación. Hicieron saber que pedían un rescate de 100.000 dólares por el auto que lideraba la competencia.

El director deportivo del prestigioso equipo era el Jean Todt, que desde un primer momento afirmó que al llegar el mensaje del pedido de rescate a Peugeot Sport, “era una voz europea”.

Vatanen admitió que no era una misión imposible llevarse el 405, ya que había que “apretar dos botones para ponerlo en marcha”.

Finalmente el automóvil fue recuperado algunas horas después, ya que apareció en un terreno baldío, sin combustible. Aseguran que no hubo rescate por el rescate. Otros dicen que se apeló a la rápida solución del pago para que el automóvil no cayera en manos de equipos rivales y se descubrieran los secretos del auto vencedor. Entre la largada y la aparición del Peugeot 405, habían transcurrido tres horas, un tiempo recuperable para quien había llegado como líder del Dakar.

Pero el reglamento indicaba que el margen era sólo de 30 minutos, por lo que las autoridades deportivas sentenciaron a Vatanen con la desclasificación de la competencia.

Jean Todt apeló la decisión y el piloto finlandés se enganchó en la carrera al día siguiente, tras idas y venidas. Pero los rivales protestaron, ya que argumentaban que técnicamente lo de Vatanen, pese a haber sido victima de un robo, se lo consideraba como un abandono.

La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ratificó la sanción original, por lo que Vatanen no pudo repetir la victoria de 1987. Un trago amargo para el piloto finlandés dentro del dominio histórico en el Dakar, ya que luego volvió a vencer en 19889, 1990 (ambas con Peugeot 405 T16) y 1991, con Citroën ZX. Ese año, Peugeot se aseguró el triunfo de la mano del otro finlandés, Kankkunen, pero con un 205.

Una situación por demás llamativa. En una de las competencias más importantes del deporte motor, se robaron el auto imbatible. Una historia más del Dakar, una prueba tan extravagante como sus pequeñas grandes historias.

 

 

Lo mas leído