De soldado en Malvinas a corredor de autos

La historia de Gabriel Massei no es la de cualquier piloto, cuando muchos a su edad estaban estudiando o trabajando, el que estaba en la Guerra de Malvinas.

Una guerra destruye más que cosas materiales, los jóvenes que fueron a defender a Argentina en Malvinas, vivieron la peor de las pesadillas con instrucciones y armamentos muy precarios, lo que todavía los atormenta en sus cabezas. Eso tuvo y tiene que vivir Gabriel Massei, que en 1982 peleó por un terreno argentino contra los británicos.

"El 27 de marzo agarraron a los que mejor habíamos estado en el campo de instrucción. Éramos 120 conscriptos del Regimiento de Infantería y nos ordenaron preparar todo para zarpar. Salimos al día siguiente, pero no nos dijeron a dónde íbamos ni cuál era nuestra misión. Aunque en el barco había un periodista de La Nación que nos dijo que íbamos a las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Tocamos destino el 1º de abril a las seis de la tarde, y ahí nos dijeron en realidad dónde estábamos: llegando a las Islas Malvinas. Luego del desembarco de los comandos, quienes recuperaron las islas, nos mandaron en helicópteros y aterrizamos a unos dos kilómetros de Puerto Argentino", le contó Massei a Infobae.

 

Su paso por el automovilismo llegaría luego de una experiencia “demencial”, tal como narra el periodista Darío Coronel en la nota. Pero para subirse a un auto de carreras faltaría mucho, antes tuvo que pasar por cosas como estas: "Estaba haciendo guardia y vi llegar a 40 embarcaciones inglesas y nosotros éramos 42 soldados… Logramos bajar dos helicópteros que sobrevolaban a 30 metros. Después debimos replegarnos y llegamos a pie a un pueblo llamado Douglas donde estuvimos tres días con muy poca comida. De ahí nos volvimos caminando hacia Puerto Argentino donde nos encontramos con el Teniente Coronel Seineldín. Más tarde nos mandaron a Darwin".

"El 28 de mayo nos sorprendieron los ingleses con sus morteros. Ellos se acercaron y los llegamos a tener a 300 metros. Nosotros éramos 7 y estábamos en un pozo. Fueron 12 horas de un duro combate. Al otro día ellos habían tomado algunas de nuestras posiciones y el jefe inglés agarró una radio nuestra y se comunicó con nuestro jefe. Le dijo: 'Si no hay un cese al fuego vamos a comenzar a lanzar morteros'. Ahí recibimos la orden de rendirnos. Nos tomaron prisioneros y nos llevaron un galpón donde se guardaban ovejas", aseguró Massei.

La llegada a su Marcos Juárez natal también tuvo su historia: "Llegué a ver a los propios ingleses curando las heridas de los nuestros. También nos alimentaron muy bien. Como yo hablaba un poco de inglés, me agarraron como traductor. Recuerdo que los ingleses me decían que ellos no nos querían matar a nosotros, pero sí a Galtieri. Después nos subieron en un barco de pasajeros, que el 3 de junio emprendió viaje hacia Uruguay. Éramos entre 100 y 200 soldados argentinos. Nueve días más tarde llegamos a Montevideo y el 5 de julio volví a Marcos Juárez".

¿Pero cómo paso de soldado a piloto? Eso comenzó en 1986 cuando quiso seguir los pasos de su padre, quien competía en zonales y por eso entró a la Fórmula 2 Nacional. “Encontré una nueva razón para continuar con mi vida y esa era el automovilismo. Por aquellos años los autos de esa categoría tenían la velocidad promedio más alta de la Argentina. Poder manejar un coche fabricado por Oreste Berta fue espectacular. Él me enseñó mucho junto con Guillermo Maldonado", contó.

Al año siguiente de su debut consiguió su primer título de los seis que vendrían después. "Fuimos campeones porque teníamos un gran equipo y debo reconocer que contaba con un buen presupuesto que me permitía probar mucho. Luego la categoría se transformó en la Fórmula Súper Renault (FSR) donde corrí hasta 1995. Más tarde competí en el Turismo Nacional y lo hice hasta 2008", dijo Massei.

En 2010, 2011 y 2013 fue campeón de la Fórmula Entrerriana y en 2018 lo hizo en el Turismo Pista 1.600 en la misma provincia. "Mientras el físico me responda seguiré compitiendo. El automovilismo me llena el alma y me da vida", finalizó Massei, un campeón de la vida que además tiene otros diez en autos de carrera.