Desde mil hectáreas a espectáculos teatrales para poder correr

Edgardo Lavari le contó a Carburando parte de su historia dentro del automovilismo. Sus inicios en los zonales, el TC y todo lo que hizo para poder correr

Edgardo Raúl Lavari, llamado “el Pájaro” en el mundo del automovilismo, fue uno de los tantos pilotos que hicieron carrera dentro del deporte motor. Quien sigue vigente, ya que dice que nunca anunció su retiro, a los 69 años le contó a Carburando parte de su historia.

Sus inicios

“Mi actividad comenzó en 1969 en el campeonato Mar y Sierra donde en 1975 ganó el campeonato. En ese momento ya tenía en mi poder el F1 Mecánica Argentina que había sido de Luís Di Palma y sigo en dicha categoría. En un momento mi mamá se enferma y tuve que parar. Cuando mi vieja falleció yo ya estaba viendo en General Pico y al volver al ruedo arranco a correr en el Club Argentino de Pilotos”.

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La llegada al TC

 “En el año 1986, la gente de América, muy cerca de Pico, me da un Chevrolet para entrar al Turismo Carretera. Era un auto de una Peña que Antonio “Tono” Constantino lo motorizaba. Debutamos en una carrera de La Plata”.

Los amigos, las hectáreas y el equipo propio

“Luego de un par de competencias con el Chevrolet de la Peña, hicimos uno Pico. El motor me lo daba Pablo Satriano. Corrí desde el 89 al 91. Recuerdo que con Raúl Martín, un amigo, juntábamos la plata para poder bancar todo. En ese momento puso a disposición 1000 hectáreas para poder llevar adelante el proyecto y yo salía a buscar la semilla y los insumos para hacer la siembra”.

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El primer paso por Ford

“A nosotros el motor de Pablo se nos rompía mucho en el Chevrolet y no lo pudimos seguir bancando porque se nos iba mucho dinero. Ahí aparece la oportunidad de correr el Ford de Nelson Di Fonzo, que había andado Silvio Oltra, y hago dos carreras”.

La llegada a Dodge

“A fines del 91 aparece la gente de Tapiales y en el 92 creo que hago el mejor año dentro del TC porque el auto funcionó muy bien. Digo que fue muy bueno porque en ese torneo tuve que dejar a mitad de temporada por falta de presupuesto. Así y todo terminé con el Nº 9 en los laterales. Después corrí un par de fechas con la Dodge de Hugo Mazzacane”.

Su triunfo en 9 de Julio

“Ese año venía afilado pero por diferentes motivos no se me daba. Recuerdo que me pegaron en un par de carreras y eso me complicó. Solo me faltaba redondear y lo pude hacer en 9 de Julio. No entré en roces, ni en complicaciones, y me llevé la carrera. El auto funcionó muy bien”.

Volver a correr

“Me gustaría correr con un Torino para completar lo de las cuatro marcas. ¿Si me animo? Obvio, me gustaría”.

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La experiencia de Daytona

“Fuimos con la gente de la ACTC y un grupo de pilotos a competir esa carrera. Fue algo sensacional para mí, inolvidable. Anduve mucho de noche y eso fue increíble. Lamentablemente se nos rompió el motor”.

Vendió una camioneta para comprar el buzo importado

“Cando terminé el Mar y Sierra y pasé a la F1 Mecánica Nacional no tenía buzo para correr. En ese momento vendí una F.100, modelo 62, y me compré el buzo Simpson que valía muchísimo. Aunque parezca mentira en esos tiempos yo corrí siempre sin buzo. Hubo carreras en verano que las hice de short, remera y zapatillas”.

 

Lo invitaron a una prueba y se quedó a vivir

“La F1 no era fácil de manejar, mucho menos en Rafaela. Mi objetivo era andar bien ahí y para eso necesitaba girar mucho. Una vez me llama Eros Borgoño y me pide que viaje para Rafaela porque me daba el autódromo para entrenar en el ovalo. Fui y me quedé viviendo un año en su casa. Después de mucho tiempo me enteré que uno de mis mecánicos fue Oscar Canela. Estoy muy agradecido con los rafaelinos”.

Vivir con Landriscina

“Con Luis viví 15 años en su casa. Luis es mi familia. Primero intercambiaba mi casa, en Tres Arroyos, con el departamento en Buenos Aires hasta que me quedé de manera permanente”.

Espectáculos para juntar fondos  

“En Tres Arroyos Luis hizo un par de espectáculos. Creo que fueron cuatro y en los cuatro los teatros estuvieron llenos. El dinero recaudado se lo daba a la peña para que yo pueda terminar el Mar y Sierra y comenzar la F1 Mecánica Argentina”.

Más de 20 autos en el TC

“En el TC manejé 22 o 23 autos. Además de los que conté me subí al Ford de Hugo Cuervo, Pianetto, Di Meglio y de Christian Ávila”.

Agradecimiento

"Quiero agradecerle profundamente a Toyota Argentina por estar siempre conmigo y fundamentalmente a su presidente, Daniel Herrero, por todo el compromiso y el empuje que le pone al automovilismo deportivo. No hay dudas que el acompañamiento de ellos es clave”.