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''El Coronavirus te deja tirado como un perro''

La historia de un protagonista del automovilismo que pasó 11 días internado, tres de ellos en estado crítico, y hoy se recupera lentamente.
''El Coronavirus te deja tirado como un perro''
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El Coronavirus se convirtió en la pandemia que paró al mundo y puso en jaque a los sistemas sanitarios tanto de países de primer mundo como de los subdesarrollados. Si bien su tasa de mortalidad es baja respecto a otros virus que afectaron al planeta, la cifra de muertos alrededor del globo genera temor. Pero más allá de las vidas que se cobra, también están aquellos que sobreviven y se recuperan. A continuación, la testimonio de uno de ellos.

“El 5 de marzo me fui a Río de Janeiro y lo de la pandemia recién estaba ganando fuerza en Europa y China, mientras que todavía no tenía mucha importancia en Latinoamérica. De Brasil volví el 11 y el 13 tuve síntomas de fiebre, por lo cual empecé a tomar paracetamol, hablé con mis médicos y me puse en cuarentena. Al quinto día, el examen de COVID-19 dio positivo y dos días después ya me tuve que ir a la clínica. Fue todo muy rápido, en poco tiempo tuve mucha temperatura, dolor de cuerpo e estaba incómodo”,  manifestó en el arranque de su relato para Carburando Felipe Horta, el chileno a cargo de la producción del rally en el vecino país.

Y continuó: “Cuando fui al centro médico, me internaron directamente en Terapia Intensiva y permanecí 11 días en total. Tenía una neumonía aguda biparetal muy importante. Tuve tres días muy críticos, pero luego con el tratamiento antiviral puede recupérame. Cuando hicieron efectos las drogas, comencé a usar menos oxígeno y fui saliendo adelante”.

En la misma línea, el residente en Santiago de Chile narró sus sensaciones durante los peores momentos de la enfermedad. “Yo llegué manejando mi auto al hospital y cuando estaba ahí pensé que lo que tenía era algo menor. Sentía el pecho apretado, me dolía la espalda y sentía una cierta dificultad para respirar. Arribé como la 1 de la tarde y mientras que hacían todos los exámenes previos, iban avanzando los síntomas y estaba cada vez peor. Ya en la UCI, tenía la sensación de angustia y desesperación porque no podía respirar, mucha fiebre, dolor de huesos, malestar, nauseas, indigestión, etc. El coronavirus te deja tirado como un perro herido”, sentenció.

También, habló de cómo afecta el aspecto psicológico el COVID-19. “Te pones mal porque entras en un procedimiento donde la gente que te atiende toma todas las precauciones y te sentís como un bicho raro. Te das cuenta que estas en una aislación total y te suministran cada vez más oxígeno y el pecho está cada vez más apretado. En ese momento se te vienen miles de pensamientos y como soy religioso, me encomendé a Dios pidiendo que no me fuera a ir de este mundo porque hay muchas cosas pendientes y también está la familia, ya que tengo una hija de 5 años. Estaba con mucho temor porque cuando empezaba a intentar respirar se me venía la tos y ya no podía seguir, por lo que entras en un cuadro que es como si estuvieras subiendo el Everest y te faltará el oxígeno. Es algo muy complicado”, explica.

A pesar de la situación límite, Horta remarcó que tuvo que controlar sus miedos para poder salir a flote. “Cuando te toca enfrenar una enfermedad como está a los 60 años, que en definitiva es una pandemia mundial y eso es lo que te asusta porque sabes que está muriendo gente en distintas partes del mundo. Entonces se mezcla todo y se te viene todo el mundo encima, pero por suerte pude entrar en un trance. El médico me dijo, ‘si tú colaboras y luchas, podemos sacarte adelante’. Hice todo lo que me pidieron, me sentaba en la cama sin apoyar la espalda para que los pulmones estuvieran mejor, hacía meditación para poder respirar lo poco que podía sin que me agarre tos. Creo que de alguna manera uno puede contribuir con los facultativos y también ayudó que tengo una vida saludable. En cuatro días puede salir del estado crítico y volví a una recuperación que es súper lenta”, comentó.

Más allá de la fuerza y la voluntad expuestas durante la internación, el conductor del programa Más Motor también dio detalles de lo dura que fueron las primeras semanas de vuelta en su hogar. “Los doctores me dijeron que podía volver a mi casa, pero me advirtieron que la recuperación iba a llevar entre seis y ocho semanas. Escuché, miré a los médicos y no creía que iba a ser así porque salí caminando de la clínica, pero muy golpeado. Pensaba que en seis días iba a estar al 100%, pero cuando pasó más de ese tiempo y tuve de nuevo tos, sentía otra vez el pecho apretado, realmente me asusté mucho y me di cuenta que era más serio de la tenía en mente”, puntualizó.

Siguiendo la misma línea, agregó: “De la habitación al comedor de mi casa son uno 25 o 30 pasos y cuando llegaba a sentarme a la mesa, parecía que había hecho 1000 kilómetros. Tuve escalofríos, dolores de huesos, tenía la sensación de que me volvía a enfermar. Ahí los médicos amigos me llamaron y me dijeron sobre la infección pulmonar que había tenido y que el virus que me afectaba tiene un comportamiento muy extraño. Me recalcaron que haga las cosas con seriedad porque el proceso iba a durar un buen tiempo”.

Al analizar por todo lo que paso, el ex piloto trasandino aseguró que la situación lo invitó a reflexionar. “Cuando estas resignado por una enfermedad que tiene riesgo vital y que hace que estés aislados en un hospital, pones en consideración muchas cosas que antes no las tuviste en cuenta y ves los importante que es valorar las cosas sencillas de la vida. Al salir de todo esto, te das cuenta que el mundo va a cambiar, que la forma de vivir también será distinta, que vamos a estar afectados económicamente, etc. Esta pandemia golpea a todos por igual y este virus repercutió de tal manera a nivel financiero que nos va a permitir a los seres humanos ser más solidarios y en definitiva, ser mejores personas va a ser la clave fundamental para abordar el futuro”, aseveró.

Por último, Horta destacó que la cuarentena lo llevó a fortalecer los lazos con su familia. “La calidad de vida que hemos logrado con mi familia en estas cinco semanas es un regalo absoluto porque nunca había tenido la posibilidad de convivir con mi hija durante ese tiempo en poco metros cuadrados y compartiendo todos los días. La convivencia ha sido extraordinaria y también todo lo compartido con los seres querido fue muy enriquecedor Además, también me permitió pensar en el futuro y en una de las grandes responsabilidades que tengo como es el rally nacional, que tiene dos décadas de historia, y también el Rally de Chile, con el que debutamos en 2019 dentro del calendario del Rally Mundial”, concluyó.

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