EL JP tocó fondo para tocar el cielo con las manos

El equipo JP Carrera tiene otra mentalidad y está pasando un gran momento. Los errores y las desprolijidades del 2018 quedaron atrás

En varias oportunidades se ha escuchado decir que para llegar al cielo hay que tocar el fondo. A partir de ahí uno debe reacomodarse, pensar, reestructurarse y hacerse nuevamente para comenzar a transitar, sin repetir los errores del viaje anterior, un nuevo camino.

En el Turismo Carretera, versión 2019, el equipo JP Carrera está tocando el cielo con las manos. Su arranque fue más que positivo. En Viedma dos de sus autos, el de Ortelli y Urcera, terminaron segundo y quinto. A los 21 días llegó el turno de Neuquén y la estructura de Gustavo Lema demostró que lo del primer compromiso no fue causalidad. Con el joven Valentín Aguirre fueron demoledores. Nadie pudo con ellos durante todo el fin de semana. Ganaron todo lo que había en juego. Los números de los dos primeros capítulos son más que alentadores para un equipo que sabe lo que es conseguir grandes cosas. Después del paso por el sur, el piloto de San Antonio Oeste lidera el torneo y tres de sus vehículos están entre los cinco mejores del campeonato. Manu Urcera, Valentín Aguirre y Guillermo Ortelli son grandes candidatos.

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Nada es casualidad

Está claro que lo hecho por el JP en el inicio del nuevo calendario del TC es muy distinto y no es azar. Estar tocando el cielo con las manos en este 2019 es producto de haber tocado fondo en el 2018. Ese año no fue para nada bueno. No consiguieron ganar en la categoría y todo se leS hacía cuesta arriba. Es más, por momentos, había malestar por la falta de rendimiento y por la falta de protagonismo. Finalizado ese torneo, el responsable del Team decidió patear el tablero para agarrar las piezas y volver a acomodarlas. Lema pensó, consultó con su piloto y amigo Guillermo Ortelli, se reestructuró, sumo a Guillermo Kissling y se hizo nuevamente. Gustavo sabía que no podía volver a caminar por el mismo camino. Estaba obligado a buscar otra dirección y hacer un cambio profundo en el grupo de trabajo. Así fue y ahora está a la vista.

Viene lo más difícil   

Dicen que llegar puede resultar fácil. Lo difícil es poder mantenerse. El JP Carrera llegó, una vez más, a lo alto del TC. Ahora deberá mantener el nivel en cada de sus autos. De lograrlo está más que claro que los tres tienen grandes posibilidades de estar en la Copa de Oro. A partir de ahí será responsabilidad de cada uno en hacer las cosas de la mejor manera.

En los boxes del JP Carrera hay otro ánimo y hay otras ganas. Eso los lleva a renovarse para seguir con esa hambre de gloria. Acá no hay misterios. Hay que trabajar y ser prolijos. Por suerte, para ellos, todo cambio porque el JP supo interpretar que el problema no es tocar fondo, sino quedarte a vivir en el.   

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