El primer auto que llegó a la Argentina

La pelea de cuál es el primer auto importado en la Argentina está entre dos vehículos pero la balanza se inclina para Dalmiro Várela Castex.

Dos autos fueron importados en 1888 y por eso la duda de quién fue el primer argentino en tener un vehículo en el país. Dalmiro Várela Castex importó de Europa un triciclo de la marca De Dion Bouton, mientras que Eleazar Herrera Motta recibió de Estados Unidos su Holzman.

Leer más: Los autos más caros del mundo

Puede existir la duda de quién fue el primer auto en Argentina, pero nadie puede negar que el primer vehículo en Buenos Aires fue de Dalmiro Varela Castex, quien paseaba por la calles porteñas en el novedoso artefacto. Este fue el primero en tener un permiso para conducir.

Dalmiro Varela Castex fue el primero en tener registro de conducir

Famoso por su amor por los autos, Varela Castex importó en 1892 un Benz a caldera, en 1895 un Daimmlerde encendido por incandescencia y en 1896 le llega un Decauville a explosión de gasolina.

Várela Castex, pionero de automóviles en Argentina

La historia dice que el auto de Herrera Motta llegó a Buenos Aires y viajó hasta Chilecito, La Rioja, donde fue vendido al poco tiempo a un señor de apellido Laprosa por 3.000 pesos, cuatro menos que la primera compra. El nuevo dueño se desprendió rápidamente del vehículo por una supuesta superstición. Laprosa lo vendió a un chileno llamado Erauzin, en la suma de 1.500 pesos.

Algunos hombres que siguieron los pasos de ellos y se animaron a comprar autos, que en ese momento eran toda una novedad, fueron: Guillermo Feheling, Joaquín Anchorena, Molinari, Uriburu, Carlos Goffre, Pancho Radé, Marcelo T. de Alvear, entre otros.

Con el cambio de milenio, los autos ya no eran una novedad en las calles de Buenos Aires e incluso en 1901 el mecánico español, Celestino Delgado fabricó el primer vehículo en Argentina. Era para 4 pasajeros, movido por un motor a vapor de 6 HP, constituido por piezas europeas y algunas de fabricación nacional. El comprador fue Enrique Anchorena.