El Turismo Pista le dio un préstamo en dólares a sus preparadores

A través de un apoyo económico, la categoría acompaña a chasistas y motoristas en plena crisis económica.

El Coronavirus detuvo la rueda de la industria que está atrás del automovilismo. A pocas horas de cumplir dos meses de parate, la realidad económica de gran parte de los actores que viven de la actividad es apremiante. Sin embargo, el Turismo Pista apostó a los hechos más que a las palabras y se convirtió en un ejemplo para el resto del deporte motor nacional.

La segunda fecha del calendario fue el pasado 8 de marzo en el autódromo Alta Gracia y a 71 días de aquella contienda, la categoría que preside Miguel Bongioanni tomó la determinación de ayudar a los preparadores (chasistas y motoristas) para que puedan sostenerse en esta etapa de incertidumbre financiera.

El salvavidas económico corresponde en un préstamo de 1000 dólares, los cuales tendrán que ser devueltos en 2021 en diez cuotas de 100 dólares cada una. La divisional tiene una temporada que consta de diez fechas, así que se espera que el retorno del subsidio sea en cada una de las contiendas del año que viene.

Los beneficiarios de este salvataje podrán disponer del dinero cuando lo deseen, ya que los profesionales pueden aceptar o no el apoyo brindado por el Turismo Pista. Aquellos que no lo necesiten en la actualidad, lo pueden pedir en el transcurso del 2020.

Más allá del gesto, el proceder de los directivos de la Asociación Piloto Turismo Pista (APTP) es el fiel reflejo de una línea de gestión que comenzó en 2012, luego de los problemas institucionales que se sucedieron durante el 2011 y motivaron un borrón y cuenta nueva.

Con la llegada de la Comisión Directiva encabezada por Fernando Moni y Domingo Serpa, la categoría estableció una política de conducción que tenía como lev motiv “cuidar el bolsillo de los pilotos”. La receta es ejecutada con prolijidad y los resultados se ven en el crecimiento sostenido que tiene la divisional hasta el día de hoy.

Trasladar los beneficios obtenidos a los protagonistas es otro de los aspectos que hacen a la actualidad del Turismo Pista. Con los proveedores, el lema siempre fue conseguir el mejor producto posible a un costo que no ponga en jaque el presupuesto de los actores principales del deporte motor.

En 2017, Pirelli pasó a ser el encargado de suministrar los neumáticos con la intención de pegar un salto de calidad. La profesionalización de cada una de las clases fue parte de la evolución y eso llevó a que el sistema de comunicación pase a ser obligatorio para todos los participantes. Gracias a una buena propuesta por parte de la empresa oferente, la categoría decidió hacer cargo de un porcentaje del valor para que el número final del servició sea accesible para los participantes.

Siguiendo con la misma tónica, este año cambió de elementos de frenos. Tras una serie de pruebas en el autódromo de Buenos Aires y ante una propuesta que podía ser beneficiosa para los pilotos, le dieron luz verde al nuevo proveedor.

Por su parte, otra de las muestras de solidaridad que dejó a las claras el modelo de gestión del Turismo Pista fue el incidente que se produjo durante la competencia de Junín en 2015, cuando los autos de Carlos D’Antonio y Martín Fierros se prendieron fuego, al igual que algunas herramientas del equipo Antolin Competición, luego de un desperfecto eléctrico en la zona de boxes.

En aquella ocasión, la categoría respondió con la construcción de los dos autos nuevos y la reposición de los elementos perdidos a la familia mendocina, dando otro ejemplo más de que prefiere hablar con hecho más que con palabras.

 

El andar ordenado cimentó el crecimiento, que no solo se tradujo en el parque automotor, el cual llevó a la creación de la Clase 1, sino que también se volvió un producto seductor para equipos del interior país. La federalización empujó al Turismo Pista a recorrer distintos escenarios del país y el año pasado se produjo la primera visita a Misiones, siendo Oberá el trazado que los recibió.

Al saber el esfuerzo que comprendía viajar hasta la tierra colorada, Miguel Bongioanni y su grupo de colabores decidieron dar un viático de 30.000 pesos a todos los inscriptos para ayudar a solventar los gastos logísticos de un traslado de tal magnitud. Y el resultado fue elocuente: 99 autos se presentaron el 13 de octubre de 2019 en la “Capital Nacional del Monte”.

Con ejemplos claros, la categoría que integra el círculo más importante del automovilismo nacional demostró que con un modelo basado en la coherencia es posible sostener un crecimiento que le dio prestigio y que hoy le permite socorrer a todos aquellos que ayudaron al Turismo Pista a levantarse cuando estaba de rodillas.