Exclusivo: los hermanos Benavídes, con miras al Dakar (Parte I)

Carburando compartió una jornada de entrenamiento con Kevin Benavídes (KTM), ganador del Dakar, y su hermano, Luciano (Husqvarna). Mirá el video.

“Atravesás el río Ascochinga, te encontrarás con una cantera, doblás a la derecha. Seguí el camino que te marcan los juncos. Lo vas a encontrar. ¿Puente? Nooo. El río lo tenés que cruzar directo. No tengas miedo, el auto va a poder atravesarlo. Dale para adelante”, fue la recomendación de un lugareño, a quien se le pidió la última referencia para llegar a una pista natural de motocross, cerca de Jesús María, en Córdoba.

En el medio de la nada, como todo lo que está relacionado con el Dakar, estaban los hermanos Benavídes. Kevin, el que brilló este año en Arabia Saudita al ganar el último Dakar. Y su hermano, Luciano. Ellos eran dos más entre un grupito de pilotos que se sometían a las indicaciones del entrenador Augusto “Chino” Freytes, el ex campeón de moto y actual coach de los hermanos salteños de Leandro “Tati” Mercado y tantos otros pilotos.

Era la primera entrevista que daba Kevin Benavídes con sus nuevos colores. Los de KTM y Red Bull, su flamante equipo, tras protagonizar el pase del año dentro del mundo Dakar y luego de consagrarse de la mano de Honda.

 


“El Dakar está a la vuelta de la esquina. Después de ganarlo y convertirme en el primer latinoamericano en lograrlo, me embarqué en un nuevo desafío, al ser piloto del equipo KTM. Y ya estoy trabajando, acá en Jesús María con mi entrenador, el Chino Freytes. No estamos haciendo rally, pero sí un poco de motocross, que es un complemento que siempre hay que buscar. El rally requiere de una agilidad mental y de trabajo”, comentó Kevin a Carburando.

“Hace una semana que hemos vuelto de Dubai junto con mi hermano, Luciano. Estuvimos en Austria también, donde me recibieron muy bien en la sede de KTM. También en Red Bull, ahora que soy atleta de la marca. Es todo un nuevo desafío. Conocí la fábrica, la gente. Y luego fuimos a probar la moto de rally. Estuvimos en el desierto”, agregó el vencedor del Dakar 2020.

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“Ahora acá estamos cumpliendo con el programa de entrenamiento. Cuando termina un Dakar ya se piensa en el siguiente, por lo que estamos con el plan de aquí hasta enero”, indicó Kevin, acompañado por su hermano, Luciano.

Mientras Kevin lucía con orgullo su nueva indumentaria, que refleja su llegada a KTM y a la estructura Red Bull, Luciano parecía inmaculado con la ropa blanca, del equipo Husqvarna, al que ya pertenecía. Ambas marcas pertenecen a la misma compañía, por lo que los hermanos ahora compartirán marcas “primas”

“Para mí es muy bueno que mi hermano, Kevin, venga a KTM. Somos de la misma familia en cuanto a marcas también, porque KTM y Husqvarna son de la misma empresa. Hasta tendremos el mismo motorhome en el Dakar. Me va a ayudar muchísimo, ya que en el mundo del rally siempre estuve solo dentro del equipo. Su llegada me motiva mucho para mejorar, para prender de toda su experiencia. Pero a la vez para hacer mi camino”, destacó Luciano a Carburando.

“Mi objetivo es mejorar el sexto puesto que logré en 2020 en el Dakar, además de pelear por el título mundial este año y llegar bien preparado a Arabia Saudita”, destacó Luciano, que supo ser campeón mundial juvenil.

Ambos hermanos Benavídes se sienten más acompañados ahora. Y hasta liberados, ya que pueden compartir entrenamientos sin los límites que imponen marcas rivales, como sucedía hasta el año pasado.

De todas formas, en una competencia tan exigente como el Dakar, siempre la cabeza está pendiente del hermano.  Así lo describía Luciano:  “El que va adelante siempre siente miedo por el que viene atrás. Cada vez que pasás un peligro pensás. En mi caso me queda en la cabeza ‘Que Kevin haya pasado bien, que no le haya pasado nada’.  Ahora que estaremos juntos seguramente nos vamos a ayudar”.