Opinión

¡Felíz domingo!

Para los amantes de los "fierros" ayer fue un domingo de gloria

¡Felíz domingo!
¡Felíz domingo!

Que domingo especial tuvimos este fin de semana.

Los amantes del deporte motor terminamos la jornada colmados de automovilísmo.

Generalmente ocurre, en el último fin de semana de mayo de cada año, que coincidan el GP de Mónaco y las "500 millas de Indianápolis", pero en este 29 de mayo se sumaron el TC en Rafaela y las "24 hs. de Nürburgring, y como si esto fuera poco, a los que gustan del automovilismo americano, se cerró la jornada en la noche del domingo con la Nascar en Charlotte.

Un domingo a toda orquesta con espectáculos de primer nivel.

Mónaco tiene un encanto especial. Ver rodar esos autos en un circuito callejero tan estrecho despierta interés y genera una sensación especial.

Alguno dirá que no se pasan, es verdad, que no van a fondo, no es tan así, pero Montecarlo tiene magia, tiene historia, una victoria en ese escenario natural vale por dos.

Sinó que lo diga Checo Pérez que se convirtió en el 5 latinoaméricano en ganar en el principado después de Juan Manuel Fangio, Carlos Reutemann, Ayrton Senna y Juan Pablo Montoya.

En medio de los dos eventos internacionales corrió el TC en Rafaela. Una carrera que todos queremos ver porque los históricos autos van a la máxima velocidad posible y se produce un espectáculo que genera vértigo y temor.

Seguramente para muchos la carrera no fue muy buena. El actual dominio de Agustín Canapino y el JP opacan al espectácilo por su contundencia.

Sin embargo desde que se larga hasta el final el óvalo con chicanas nos tiene en vilo y siempre la competencia está al límite de algo inpensado.

Y las "500 millas de Indianáolis" son un capítulo aparte. Casi cuatro horas disfrutando de un evento único. Desde lo previo hasta la coronación.

Indianápolis es especial y para los que tuvimos la posibilidad de presenciar las "500 millas" en el Indianápolis Motor Speedway se produce un "romance"  muy difícil de explicar.

Ese cosquilleo en el estomago se mantiene permanentemente y solo se calma cuando el ganador bebe la tradicional botella de leche. Por algo es una de las joyas de la corona en el auytomovilísmo mundial.

Las "24 hs de Nürburgring" fue el aperitivo y la Nascar en Charlotte el postre, para un domingo cargado de emociones y felicidad.

En materia de deportes ¿Podrá haber algo mejor?.

 

 

 

Lo mas leído

Destacadas

TC2000

Ver todas

Turismo Carretera

Ver todas