La historia del Cadillac que nunca llegó a usar Perón

A 45 años de la muerte de Juan Domingo Perón, recordá su historia con un Cadillac que adquirió en 1955, pero nunca utilizó.

El General Juan Domingo Perón compró en 1955 un Cadillac El Dorado II, pero nunca llegó a usar. Tras estar un tiempo en la residencia de Olivos, se restauró y actualmente es exhibido en el museo de la Casa Rosada. 

Luego de adquirir el auto, la Revolución Libertadora interrumpió el mandato del General, por lo que no pudo tener el gusto de subirse al auto. Sí lo usaron Arturo Frondizi, Arturo Illia, Jorge Rafael Videla, Raúl Alfonsín -lo usó en su asunción- y hasta Hugo Chávez lo condujo en compañía de Julio De Vido en Olivos en 2006.

Al volver al poder, en 1973, Perón utilizó un Rabler Ambassador fabricado por IKA. Tras asumir en 2015, Macri quiso subirse al Cadillac, pero su estado no se lo permitió y se necesitó un arduo trabajo de restauración. 

Cuenta con un motor V8 y posee siete litros de cilindrada, por lo que puede alcanzar 180 kilómetros por hora. Dentro de los trabajos se reemplazaron los neumáticos, retazos del tapizado de cuero, el caño de escape, el tanque de nafta, el sistema de motorización, frenos y la dirección. 
 
Tiene detalles técnicos de avanzada, como una caja automática de tres velocidades más una sobre marcha. Además, cuenta con una serie de accesorios de lujo y tecnología, teniendo en cuenta la época, como el levanta vidrios eléctrico. 
 
Luis Spadafora, presidente del Museo del Automóvil, llamó a diferentes empresas para la restauración del vehículo y una de las encargadas en participar fue la de los hermanos Collino, quienes también brindan los volantes a varios pilotos del automovilismo nacional.

Ahora, el Cadillac está en el Museo Casa Rosada y los visitantes ya podrán disfrutar de esta pieza única.

Fotos: AFP / EFE/ TÉLAM