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19 febrero | 10:00hs
Córdoba

Dakar

"Lloré, me enojé en el desierto"

Kevin benavídes habló tras su abandono; al llegar al campamento, en Bisha, conversó con los enviados argentinos, entre ellos Carburando. Escuchá la palabra del campeón

"Lloré, me enojé en el desierto"
"Lloré, me enojé en el desierto"

“Uno ha luchado contra todas las adversidades. Fue un inicio de Dakar duro, con la primera etapa en la que perdí mucho tiempo. Pero después le puse el pecho, tuve actitud positiva y hacia adelante. Hoy era la 10a etapa, éramos 6 pilotos encerrados en los 6 minutos de diferencia. Podía pasar cualquier cosa. Salí muy enfocado a empujar y al rato la moto dijo basta. Se rompió algo en el motor. No me dio ninguna alerta. No hubo más nada que hacer. Lloré, me enojé en el desierto y ví cómo se esfumaban las posibilidades”. Entero, Kevin Benavídes explicó las razones de su abandono del Dakar 2022 en Arabia Saudita ante los cuatro enviados especiales de la prensa argentina.

Allí estaba el campeón, el ganador del Dakar 2021, con la polera interna y las calzas. Bajó en medias del motorhome para hablar con el minúsculo puñado de periodistas argentinos que hicieron guardia en el equipo KTM, tras el abandono en la 10a etapa del Dakar 2021. 

En un puñado de minutos se desplomó la ilusión argentina en el Dakar 2022. La 10 etapa, que une a los campamentos de Wadi Al Dawasir y Bisha marcó el final para dos candidatos a la victoria. Kevin, en motos, y Pablo Copetti, en cuatriciclos. 

Todo abandono duele. Pero esta vez, la frustración fue mayor aún porque la pelea por la victoria está más que abierta en la categoría motos, con 5 pilotos encerrados en apenas 10 minutos, a falta de dos jornadas. Y en ese grupo selecto marchaba el piloto salteño, que vio la frustración de la deserción en el kilómetro 130 cuando el impulsor de su moto dejó de traccionar. 

-¿Quién fue el primero en llegar a tu lugar? 

-No quise parar a nadie porque era innecesario. Mi hermano sí se frenó a cero a preguntar, pero le dije que siguiera. Y luego también se frenó Diego Llanos. Los dos argentinos. 

-La misma experiencia que hace dos Dakar, con la rotura de la moto, en el equipo Honda. 

-Exactamente igual. Y la forma en la que se rompió el motor fue exactamente la misma. Me hizo acordar a ese mismo momento. Pero acá sólo me faltaban un par de días y aquella vez fue a mitad de carrera. Se gana, se pierde. Hay que tratar de ser positivo, aunque es más fácil decirlo que estarlo. Tenía muchas ilusiones de poder pelear. Por la victoria o por un podio. Después de un año de muchísimos cambios, en un Dakar que fue muy difícil. Pero se escapó. No hay más nada que hacer. 

Benavídes fue el primer piloto latinoamericano en vencer en motos, la categoría reina del Dakar, buscaba otro récord: convertirse en el primer piloto en ganar consecutivamente dos Dakar con marcas diferentes, ya que el año pasado lo hizo con Honda y ahora compite para KTM. El salteño marchaba en el quinto puesto, al menos desde esa posición en la clasificación general largó el especial a Bisha, a dos días de la finalización de la competencia. 

-Fue una etapa muy veloz, ¿creías que iba a ser más compleja? 

-Era una etapa más sencilla de lo que se preveía. Pero bueno. La carrera fue la complicación de esa primera etapa. Y después no hubo grandes cosas. Esa primera semana fue demasiada rápida y peligrosa. Quitaron las partes técnicas y dejaron zonas a fondo. Recién en la segunda semana fue mucho más divertida, con más navegación, un poco más técnica, más movida. 

-Ustedes viven la carrera en la inmensidad de la soledad. ¿Cómo se vive una situación tan frustrante como el abandono en el medio del desierto? 

-Es una sensación... Todos lloramos cuando algo fuerte nos pasa. Imaginate que acá son muchas emociones que se viven en una sola carrera. Estás todo el día peleando, batallando, arriesgando todo por un puesto y por un lugar. Y por algo que no fue mi culpa, ya que no exigí el motor, se rompió. Los fierros son así, ya lo sabemos. No sé por qué se dio así. Pero es una sensación horrible cuando ves que se van las posibilidades. Después del sacrificio que es llegar a un Dakar. Y además es un año entero de preparación. Eso da mucha impotencia. Hay que esperar un año para la revancha. Es duro. 

Entró al campamento de la manera menos deseada. Su padre, Norberto Benavides, lo trajo en un auto alquilado a Kevin, que venía sentado en el asiento del acompañante. En la parte trasera venía otro argentino, Pablo Copetti, que había abandonado en cuatriciclos cuando peleaba por la punta de la carrera. 

"No fue el auto más alegre en el que vinimos. Un viaje duro. Los sintiendo lo mismo. Mucha amargura. Pero ya empecé a hacer la digestión de todo esto. Se paró el motor a las 8:18 de la mañana. Ya pasaron más de seis horas. Hay que ver lo positivo, que es que estoy bien. Y que es una enseñanza para el futuro”, destacó el salteño. 

-¿Saldrás más fortalecido de esto? 

-Me destaqué siempre por volver más fuerte después de cada una de mis lesiones, caídas, frustraciones. Y cuando pierdo no me gusta. Por todo eso voy a volver. 

-¿Correrás el Campeonato del Mundo? 

 -Lo pensé. Me hace mucha ilusión el Mundial. Es una materia que tengo pendiente. Pero no arranco de la mejor forma, porque ya me pierdo una fecha importante con este abandono. No estará fácil. Veremos cómo es. Supongo que algunos puntos sumaré, pero bueno, ya veré. 

-Muchos argentinos te siguen etapa tras etapa. ¿Qué les decís? 

-Muchas gracias a todos los que me apoyan y empujan por mí. Es emocionante ver tantos mensajes de aliento cada día, desde la Argentina y otros lugares. Me llena el alma y me da fuerzas para seguir. Lo dí todo, eso me pone muy tranquilo. No salió como uno lo esperaba, pero uno sabe que en la vida esto es así, no siempre salen las cosas como uno quiere. 

-¿Los años te permiten vivir estas situaciones de otra forma? 

-Y sí. Con el paso del tiempo uno toma las cosas con otra madurez, más teniendo en cuenta que ya pasó por estas cosas. Pero siempre hay revancha. 

La clasificación general la lidera el francés Adrien Van Beveren (Yamaha), que saldrá a definir el Dakar con Sam Sunderland (Gas Gas), Pablo Quintanilla (Honda), Matthias Walkner (KTM) y Joan Barreada (Honda). 

Los argentinos que se mantienen en carrera son Luciano Benavídes (Husqvarna), que fue segundo en la etapa y 13° en la general; Diego Llanos (23° y 26°, respectivamente), Joaquín Debeljuh (50° y 61°) y Matías Notti (97° y 103°). 

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