Muere Bill Simpson el precursor de la seguridad pasiva de los pilotos

Bill Simpson, un ex piloto que se convirtió en uno de los mayores defensores de la seguridad del deporte motor

A los 79 mqños falleció en el día de ayer Bill Simpson, uno de los precursores de la indumentaria ignifuga para los pilotos.

Simpson fue un ex piloto de carreras que entre 1968 y 1977, hizo 52 participaciones en IndyCar, con un sexto lugar como mejor resultado en Milwaukee en 1970. 

Pero fueron las hazañas del californiano en los dragsters lo que despertó su interés por la seguridad; esto luego de que un grave accidente en 1958 lo dejó con dos brazos rotos.

Por tal motivo se le ocurrió la idea de un paracaídas de seguridad para frenar a los ya extremadamente rápidos Top Fuel de la época.
 
Bill Simpson

Simpson fue desarrollando una protección cada vez más eficaz para los pilotos. Cascos, buzos, guantes y zapatos,  y observó cuando trabajaba para la NASA, la existencia del Nomex, esa tela especial que resiste al fuego. 

En las 500 millas de Indianápolis de 1967, 30 de los 33 pilotos usaban trajes resistentes al fuego con Nomex.

Simpson se haría famoso por prenderse fuego para probar la eficacia de sus productos, pero también fue un firme defensor de la mejora de la seguridad de los autos, y durante muchos años trabajó en la Nascar con el desarrollo de lo que se conoció como zonas de deformación para ayudar a absorber la energía durante los choques. 

Los cinturones de seguridad Simpson se convirtieron en uno de los estándares de la industria, pero el fallo de una de sus piezas durante el fatal accidente de Dale Earnhadt en Daytona en 2001 hizo que NASCAR afirmara que este fue un factor que contribuyó a la muerte de la leyenda americana.

Bill Simpson1

Simpson dijo que la falla no fue causada por un defecto de fabricación sino por una instalación incorrecta, ya que Earnhardt prefirió la mayor comodidad que ofrece una instalación personalizada.

Después de intentar demandar a NASCAR por 8.5 millones de dólares, Simpson llegó a un acuerdo extrajudicial, pero dejó su compañía, Simpson Performance Products. 

Las investigaciones médicas posteriores del accidente concluyeron que la fractura de la base del cráneo fue la causa de la muerte de Earnhardt, debido a la insuficiencia de los apoyacabeza y cuello.

El expiloto formaría la empresa de equipos de seguridad Impact y continuaría su búsqueda constante para ayudar a los pilotos.