¿Podrá Ciarrocchi llegar al mano a mano final?

Marcelo Ciarrocchi no dejó dudas en San Luis y ganó Pole position y Final del TC 2000. Con el viejo pero rendidor Fiat Línea del equipo PSG16 logró recuperar parte del terreno perdido en las dos últimas fechas en las cuales pareció soltarle la mano a la chance del campeonato. En paralelo, el favorito de la temporada Manuel Luque con Renault Fluence con el tope de lastre a cuestas, hizo dos de tres carreras formidables y sacó una ventaja casi decisiva. Pero en San Luis había que ganar y Ciarrocchi ganó. ¿Por qué? Varios factores se conjugaron en el momento del primer análisis, pero hay que tener en cuenta que estamos ante el piloto más experimentado de la categorìa, con recorrido internacional, con muy buenas campañas en autos de Fórmula en nuestro país, y piloto tester de la estructura que produce los Citroen C4 Lounge del Súper TC2000. Si bien hay un grupo de jóvenes que también tienen su corto camino exitoso en las pistas, el de Ciarrocchi está muy claro. Es un piloto joven pero con más experiencia que muchos, y el trabajo continuo con profesionales de la talla de Javier Ciabattari, Cachi Scarazzini y Walter Bozano lo nutren fuera y dentro del auto de carrera. Por eso fue extraño verlo excluído por la torpeza en la maniobra que perjudicó a Mariano Pernìa en Río Cuarto, cuando no podía alcanzar al Fluence de Luque. En Buenos Aires no pudo correr prácticamente por problemas en su auto y ahí perdió muchisimo terreno.

'Ya dejé de hablar del campeonato. Por un tiempo no miraré las posiciones. Tengo que volver al nivel del inicio' comentó Ciarrocchi en la grilla cuando todos lo veían como favorito y cumplió con una victoria aplastante. Todavía está lejos en el campeonato, pero se percibe que desde la actual 4º colocación en los puntos, es el piloto que puede llegar a incomodar a Luque en la eventualidad de un mano a mano final por el título. El de Almafuerte ganó ayer su segunda Final en la temporada. había ganado en la primera del año en Alta Gracia y fue 2º en el Sprint de Paraná y San Luis. También hizo podio con el 3º puesto en Sprint de la primera de Buenos Aires y cosechó dos Pole positions, una en la primera de Buenos Aires y en la de San Luis. Una campaña irregular, contra la regularidad de Luque. Con picos de contundencia contra la habitual contundencia del Fluence y con un Fiat que siempre acusó los kilos de lastre, mientras el Renault siempre los disimuló con Pole positions y podios.

Ciarrocchi piensa como director de equipo, pero maneja. Calcula la carrera como ingeniero de pista, pero es él quien decide las maniobras arriba del auto. Es un caso especial en una categorìa llena de jóvenes rapiditos y promesas que aparecen en cada fecha. Podría ser tranquilamente director de carrera de sus rivales, llevarlos, guiarlos, enseñarles. Pero él decidió correrlos y aprender también de ellos. Eso habla de su humildad, contracción al trabajo y sacrificio en busca de un objetivo final. También puede equivocarse como piloto de raza que es, como le pasó en Río Cuarto. Por el momento no so se sabe si esta recuperación le alcanzará para llegar al nivel de Luque y pelear. Pero lo que se ve es que Ciarrocchi pondrá toda su sapiencia y madurez para buscar ese objetivo. Y correr de atrás lo que podría ser una utopía si ayer no ganaba de manera tan aplastante. Falta casi medio campeonato, la diferencia es grande. Tan grande como el hambre de gloria del piloto y del equipo.