Premio en la Fiat Competizione y un sueño cumplido

Los tres mejores simracers del último campeonato del Súper TC2000 esport probaron los Punto Abarth, en el Autódromo de Buenos Aires.

Después de varios días de ansiedad llegó, el momento tan esperado. Los tres mejores simracers del Campeonato Regular del Flow e-Racing Championship disfrutaron sus premios. Y cumplieron sus sueños. El campeón Santino Daventini, Juan Manuel Gómez e Ignacio Lovich se subieron a los Punto Abarth de la Fiat Competizione, en el Autódromo de Buenos Aires y vivieron una jornada inolvidable.

Con sonrisas tensas llegaron temprano a los boxes. Con los nervios lógicos y la felicidad indisimulable de saltar de lo virtual a lo real. “No lo puedo creer todavía. Estar acá, en el Autódromo, con muchos autos de distintas categoría en pista, es una experiencia única”, decía con entusiasmo Lovich (Renault Castrol E-Team).

“Anoche dormí tranquilo, pero hoy cuando desperté dije: ‘Es hoy… ya está’”, contaba Daventini (Renault Castrol E-Team) antes de ponerse el casco. Para Gómez (Puma Energy Honda Racing) era la segunda experiencia, ya que se había subido a estos autos por ser campeón en el primer torneo: “Había girado en el circuito 9 y hoy nos toca el 8. Es espectacular tener la posibilidad de volver a manejar estos autos, así que intentaré aprovecharlo al máximo porque estas son oportunidades únicas, difíciles de conseguir”.

Daniel Belli fue el instructor de los jóvenes simracers del Súper TC2000 esport. Los llevó de acompañantes, para mostrarle los secretos del auto y del circuito, y luego se subió a la butaca derecha para guiarlos cuando los pilotos virtuales tomaron el volante. Más tarde, recibieron una yapa. Lucas Benamo los llevó a girar en el Fiat Tipo, para completar una jornada cargada de emociones.

“Es tremendo lo que frenan y lo que doblan estos autos. Era mi sueño algún día poder estar en el Autódromo, manejando un auto de carreras y hoy se hizo realidad. Además ir de acompañante de estos monstruos que manejan una barbaridad”, sintetizó Daventini.

“En un momento me pasó un Procar 4000 por al lado y no lo podía creer. Fue una sensación hermosa manejar estos autos. Van muy bien. Esta experiencia me la voy a guardar para toda la vida”, confesó Lovich.

“La primera vez no podía creer lo que estaba viviendo. Hoy ya lo disfruté mucho más, me sentí más confiado con el auto y aproveché cada vuelta. Encima nos llevaron una vuelta en el Fiat Tipo, y ese será el gran objetivo de fin de año. Pero hay que ir paso a paso”, concluyó el tricampeón Gómez, en referencia al premio de La Gran Final de noviembre, en la que el vencedor se ganará la oportunidad de correr una fecha en la Fiat Competizione.

El Súper TC2000 esport volvió a unir el mundo real con el virtual, profundizando este intercambio que fue el objetivo principal para esta temporada del campeonato de simuladores más competitivo y prestigioso de la Argentina.