Recuerdos: La victoria de Oscar Cordonnier en primera persona

Fue hace 55 años cuando el representante de Ayacucho, nacido en Balcarce, Oscar Cordonnier, ganaba la tercera vuelta de Cuyo 1965.

“Llegamos a San Luis para participar de la 3era. Vuelta de Cuyo a la tardecita del miércoles después de dormir en el Hotel El Molino de Venado Tuerto,  que era de Marcos Ciani. El jueves llegó papá con Roberto Munín, Enzo Contino, el gordo Castro y “Pipo” Cestona que me acompañaba esa carrera. Me dijeron, que habían escuchado que había pocos inscriptos,  que teníamos que aguantar la carrera. Lo primero que hicimos fue ir a la agencia Chevrolet a comprar una junta de tapa de cilíndros legítima, que era más gruesa y la cambiamos en lo de Rosendo Hernández, que opinaba lo mismo que papá”. Comienza el relato Oscar Cordonnier

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  • “Largamos con el número 5 y con mucha niebla, al poco andar encontramos a “Rolo” de Alzaga con el radiador y la suspensión rotas, luego a Luis Di Palma con el motor roto antes de General Alvear donde neutralizamos media hora. En ese momento venía perdiendo aceite así que cargamos nafta y nos llevamos una lata de 4 litros de aceite por las dudas. Cuando llegábamos para largar la segunda etapa se acercó Víctor García (otra gloria del automovilismo) y nos avisó que Bordeu había roto el motor y abandonaba la carrera, nos dijo “mucha suerte” y largamos hacia San Rafael, después a Luján de Cuyo donde ganamos y también teníamos el reconocimiento de primeros de “no ganadores”. Cuando llegaron mis auxilios desarmamos el carter para ver el tema de la perdida de aceite y vimos la segunda tapa de la bancada rota. Mi papá compro un block semi armado y reparamos el motor para lo que restaba de carrera”.

    En el resumen de la parte final de la carrera Cordonnier cuenta: “Me alcanzó Carmelo Galbato pero como le llevaba una hora de ventaja no me preocupé, es más, en la última etapa de San Juan hasta el autódromo de San Luis rompió un palier que cuando paré,  me lo dio para que se lo acerque a su auxilio. Ello repararon y siguieron. Nosotros pudimos ganar la etapa, la general y la categoría no ganadores. El premio en efectivo fue de $ 835.000 y recordaba que Bordeu por ganar el Gran Premio del 64 había cobrado $ 800.000, es decir fue una carrera bien recompensada.”

    Cordonnier

    En la continuidad del relato en el Capítulo IV del libro Simplemente mis recuerdos Cordonnier cuenta: “La llegada a Ayacucho fue inolvidable, nos esperaban autos desde el Almacén Las Chilcas y cuando arribamos al paraje La Llegada había medio pueblo. Llegamos al taller cerca de la 1 y la gente se quedó con nosotros hasta cerca de las 3.30 de la mañana”.

    Foto: Historia TC