Rivales, no enemigos

Matías Rossi y Agustín Canapino protagonizaron, sin querer, la imagen del fin de semana de Súper TC2000 en Buenos Aires.

Minutos antes a la final del TC2000 en el autódromo de Buenos Aires, todos los pilotos del Súper TC2000 dijeron presente en la recta principal para homenajear a Alberto Canapino, quien falleció el pasado 15 de febrero. Una vez que terminó este momento, Matías Rossi se acercó al arrecifeño y le dio fuerzas por el duro momento que está transitando junto a su familia y demostró que la rivalidad es solo dentro de la pista.

Todos los protagonistas del Súper TC2000 se acercaron a la recta principal y se hizo el homenaje a Alberto Canapino, cuando se cumplió el minuto, todos aplaudieron y Agustín rompió la fila que había y se fue a la zona de boxes rápidamente. Allí, Rossi se acercó al piloto de Chevrolet y le dio su apoyo. Un momento que quedó inmortalizado por “Pucho” Gómez, fotógrafo de la categoría.

Ese momento demostró que aunque en pista ambos dejen todo para ganarle al otro, saben separar las cosas, la rivalidad queda a un costado y se apoyan en los duros momentos. Sin dudas que si la situación sería a la inversa pasaría lo mismo. Un ejemplo más de lo sano que es el automovilismo.

Lejos parecen haber quedado en el tiempo aquellos duelos, donde el cruce de palabras seguía fuera de la pista como en Junín 2015 en una fecha de Súper TC2000 o cuando también tuvo un entredicho antes del podio en la fecha de Turismo Carretera en San Luis.

En la actualidad la relación mejoró y es de mutuo respeto. Sin ir más lejos, Canapino compartió un tweet luego de la cita apertura del Súper TC2000 el año pasado, donde expresó sus respetos hacia Rossi por la pelea que mantuvieron hasta la última vuelta de la carrera en la que salió victorioso el hombre de Chevrolet.

Como lo fueron las grandes peleas entre Niki Lauda y James Hunt o las de Ayrton Senna y Alain Prost en la Fórmula 1, queda más que claro que Rossi y Canapino son rivales, no enemigos…