Un duro golpe a la ilusión

La exclusión de Mariano Werner, luego de haber ganado la primera final de Turismo Carretera en Viedma, fue un duro golpe para el equipo.

La victoria que había logrado Mariano Werner en la fecha apertura, disputada en el autódromo de Viedma, había traído un alivio importante para todos los que conforman el equipo. El verano había sido más que movido y con temperaturas, que por momentos, fueron elevadas. Desde que arrancó la actividad oficial el piloto entrerriano se convirtió en el primer candidato a la victoria. Sus rivales lo miraron de reojo desde horas tempranas. Su Ford se mostraba contundente y difícil de poder pelearlo. Werner durante los tres días hizo todo perfecto. El equipo también. Fueron de menos a más. El sábado, una vez ganada la clasificación, el ánimo que se veía en la estructura que lidera Ulises Armellini era otro. La tormenta comenzaba a aquedar atrás y el sol empezaba a asomar.

Llegó el domingo y la sonrisa en cada uno de los integrantes del Team se hacía cada vez más grande, Ni hablar la de Mariano. Ganó cómodamente su serie y solo un error en pista o una falla lo podía dejar sin el triunfo. Al caer la bandera a cuadros, el de Ford ganó como todos pensaban. De manera contundente. A esa altura el sol brillaba en todo el Memo Corse by DTA Racing. Cada una de las partes sentía la satisfacción de haber cumplido. Pero llegó lo peor. La carrera no terminó cuando cayó la bandera a cuadros. Se terminó en el recinto técnico. Allí apareció la sorpresa. Los carburadores de la planta impulsora que prepara Rody Agut no estaban bien reglamentariamente y el Falcon Nº 3 fue excluido. Las caras lo decían todo. No podían creer lo que estaban viendo. Las horas pasaban, la tensión aumentaba,y la resignación llegó. Fue el propio Ulises Armellini que informó, sin dramatismo, que estaban sancionados. Facundo Ardusso se convirtió en el vencedor.

La noticia fue una bomba para el Memo Corse. La alegría que fueron juntando durante el fin de semana se diluyó. Se fue por la boca de ese carburador que fue mal medido y que reconoció como un error el propio preparador. Es sabido que ganar en el TC no es fácil y Werner lo lograba en el arranque de un nuevo campeonato. Se sacaba esa mochila que a medida que van pasando las carreras, y no se ganas, se hace cada vez más pesada. Si bien esto recién arranca, y hay un largo camino por recorrer, hay que volver a empezar para construir ese triunfo. Werner y el equipo saben cómo hacerlo y tienen los medios, pero sin dudas que lo de la fecha inaugural fue para ellos, y para los hinchas, un golpe a la ilusión.