Volkswagen T-Roc tendrá nuevos motores para dar batalla

El SUV de la marca alemana tendrá motores nafta y diésel en cuatro versiones para darle mayor potencia y entrar de lleno en la pelea con sus rivales.

El Volkswagen T-Roc tendrá dos nuevos motores, uno de nafta y otro Diesel, que no hacen sino aumentar su atractivo. En ambos casos la marca alemana ha buscado ofrecer un grado de eficiencia elevado sin perjudicar las prestaciones que ofrecen. Este vehículo tan solo estaba a la venta dos variantes de nafta, el 1.0 TSI de tres cilindros y 115 caballos y el 2.0 TSI de 190, y un Diesel, el TDI de 150 caballos. Eso va a cambiar a partir de ahora con la incorporación de otros dos nuevos propulsores, uno para cada tipo de carburante.

En Diesel aparece el 1.6 TDI de 115 caballos que supone la versión de acceso. Sabemos que se ofrece solamente con tracción delantera y cambio manual de seis velocidades, además de que homologa una aceleración de 0 a 100 kilómetros/hora en 10,9 segundos y una velocidad punta de 187 kilómetros/hora. Su consumo medio es de 4,3 litros cada 100 kilómetros. Por su parte, la variante de nafta que se incorpora a la oferta del T-Roc es un 1.5 TSI de 150 caballos que trae un sistema de desconexión de cilindros cuyo cometido es limitar al máximo su consumo. De hecho, la homologación en este sentido anuncia 5,3 litros a los 100 kilómetros. Estará disponble con cambio manual de seis marchas o automático DSG de siete.
En cuanto a prestaciones, hablamos de una aceleración de 0 a 100 kilómetros/hora en 8,4 segundos y de una velocidad punta de 203 kilómetros/hora. Los precios de estas nuevas versiones, que pueden llegar a ser nueve diferentes al combinarse con los distintos equipamientos, se mueve entre 25.245 y 28.415 euros.El T-Roc nació casi como un Golf con aspecto de crossover, si bien se parece más a otros modelos de la firma de Wolfsburgo, especialmente al Passat si lo miramos de frente, donde una gran parrilla central delimitada por dos ópticas dobles y delgadas con tecnología Full-LED le dan un aspecto imponente y realzan su figura, que ya de por si es casi tan ancha como la de su hermano mayor, el Tiguan.

Pero eso no es precisamente lo más llamativo de su frontal. El C-SUV de Volkswagen cuenta con dos LED diurnos de aspecto trapezoidal sobre lo que aparentan ser dos tomas de aire para la refrigeración de los neumáticos delanteros, aunque en realidad se trate de dos embellecedores sin ningún tipo de apertura. Estas líneas de luz se convierten en los intermitentes delanteros cuando se hace uso de ellos y, por si era poco, pueden cambiar de color al gusto del conductor. Sobre su perfil lateral, el T-Roc cuenta con un diseño sofisticado con posibilidad de pintarse en otra pintura distinta a la del resto de la carrocería. El corte de las ventanillas es nítido y recuerda al de su primo hermano, el Audi Q2, con un pilar C casi desnudo y de forma redondeada.

Con unos pasaruedas ensanchados y una línea de diseño progresiva que termina por dilatarse a medida que se acerca a la zaga, las manijas de las puertas traseras quedan más alejadas del centro del vehículo que las delanteras. Esto le dota de un aire robusto y,  francamente, muy off-road, sobre todo si tenemos en cuenta su amplia distancia al suelo y sus excelentes ángulos de ataque y defensa.

Fiel a su diseño original de hace unos años, la trasera del T-Roc es muy moderna, con dos pilotos tridimensionales que evocan los del Tiguan, pese a que su parachoques y su portón, más agresivos y, si se permite, sensuales, integran la matrícula más abajo, lo cual le diferencia notablemente y le acerca notablemente a la estética del Golf. Un gran difusor con falsas salidas de escape y un alerón considerable culminan esta parte.

Con unas dimensiones de 4,23 metros de largo, 1,82 de ancho y 1,57 de alto, el nuevo y pequeño SUV de Volkswagen cuenta con un maletero de 445 litros y, a juzgar por el tamaño de sus puertas traseras, no le falta espacio para las piernas en las plazas traseras. En su interior, este crossover ofrece varias opciones de personalización, algo por lo que VAG ha apostado en este segmento sobre todas sus marcas con el último expediente en el Seat Arona, aunque este sea ligeramente más pequeño. Estas configuraciones están provistas de un amplio abanico de inserciones de diferentes materiales y colores.

Con una distribución muy parecida a la que vimos hace unos meses en la presentación del Polo, que representa a Volkswagen en la categoría de los utilitarios, el T-Roc equipa una pantalla táctil sobre la consola central que bien puede ser de 6,5 u 8 pulgadas –opcional– delimitada por las dos salidas de climatización centrales, que controlan su flujo automáticamente con el equipamiento de fábrica. Existe además la posibilidad de dotarle con cuadro de mandos completamente digital denominado Digital Cockpit de 11,7 pulgadas desde donde podemos contemplar los mismos datos que en la otra pantalla gracias a un avanzado sistema de infoentretenimiento que presentó el restyling del Golf 2017. No obstante, si algo destaca la casa germana es su gran número de asistentes a la conducción, ya sobrademente conocidos.

El equipamiento del T-Roc se inicia con el paquete de acceso Edition, que ofrece elementos como un juego de llantas de aleación de 16 pulgadas, prevención de colisiones con reconocimiento de peatones y asistente de mantenimiento en el carril, entre otros. Por encima, se situarían las líneas Style y Sport con mucho más: ruedas de mayor tamaño, cristales oscurecidos, techo panorámico, tapicería de cuero, control de chasis adaptativo. También hay un kit aerodinámico R-Line muy deportivo.