Benavides: “Fue horrible dejar a mi hermano tirado en el desierto”

Fue una gran etapa de Luciano Benavides. Terminó en el 5° puesto de la 6ª etapa del Dakar 2020, en Arabia Saudita. Pese a la gran actuación del piloto de KTM, su expresión marcaba otro sentimiento. El dolor por su hermano, Kevin, que rompió su moto a 44 kilómetros del final de la etapa y ese inconveniente lo margina del sueño de luchar por la victoria en la carrera más extrema del mundo.

Llegado al campamento de Riad, en la capital árabe, Luciano habló con Carburando sobre la magra experiencia de haber acompañado a Kevin en el momento de la rotura de la Honda. “Sentí olor a aceite quedado. Vi que Kevin se tiró al costado de la pista. Supuse que se le había roto algo del motor o del embrague. Cuando me frené, Kevin apagó la moto y cuando la volvió a prender, salía humo blanco por todos lados por el motor. Estaba claro que estaba roto y no se podía hacer nada”, comentó Luciano.

 


“Fue un momento horrible, pero gracias a Dios fue algo mecánico y no fue un golpe. Es muy frustrante que pasen estas cosas, que tanto esfuerzo quede en la nada”, reflexionó el salteño al recordar ese momento al mediodía de Arabia Saudita.

El campamento del Dakar se ubica en Riad, donde mañana los pilotos y los equipos gozarán de la jornada de descanso, previo a encarar la segunda mitad de la competencia, que se desarrollará hacia el sur del país.

“Fue muy feo. No me quería ir. Me quedó esa imagen de salir, darme vuelta y verlo ahí. Fue horrible dejar a mi hermano tirado en el desierto”, recordó y se lamentó Luciano, que agregó: “No lo hubiese pensado nunca esta situación, porque veníamos muy bien los dos. Y que pase justo ahora, en la moto de él. Ni siquiera fue un error de Kevin. Si me decís que chocó una piedra, bueno, quizá sea más entendible. Pero así de la nada que se rompa el motor realmente es muy frustrante, una desilusión tremenda”.

Fotos: @ShakedownTeam y @DakarRally