Colin Chapman, el genio de la F1 en La Otra Mirada

A 38 años de su fallecimiento, recordamos a Chapman, que revolucionó a la F.1. Conocé su particular historia en La Otra Mirada

Un genio, simplemente. Por su visión, capacidad productiva, talento e invenciones que transformaron al automovilismo. Revolucionó a la máxima categoría con asombrosas innovaciones y marcó una era. Colin Chapman, uno de los grandes protagonistas de la Fórmula 1, que con ingenio, astucia y picardía transformó la historia.

diseñador, inventor y constructor en la industria del automóvil, Colin estudió ingeniería estructural en la University College de Londres y se convirtió en piloto amateur de aviones. Sin ni siquiera haber terminado sus estudios, diseñó su primer coche, el Lotus Mark I, basado en el chasis de un Austin 7.

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Más allá de su ingenio en la ingeniería, su astucia para los negocios le permitió alcanzar sus grandes objetivos. De hecho, Chapman fundó en 1952 la Lotus Car y empezó a vender sus propios coches como un kit. Esa inusual forma que estuvo presente en Lotus tenía un propósito: los automóviles vendidos en kit estaban exentos de impuestos del gobierno británico. Y si el cliente no quería comprarlo de esa manera, el vehículo se ofrecía entero, pero el mismo comprador debía arreglar y colocar la última rueda al auto.

Colin Chapman había nacido el 19 de mayo de 1928 en Richmond, en las afueras de Londres. Conoció a su esposa Hazel en 1944, con 16 años. Ella jugó un papel vital en su vida, pero también en la historia de Lotus.

Más allá de la industria, Chapman era un apasionado por la competición. En 1958 el Team Lotus ingresó en la Fórmula 1. Con astucia, dividió la compañía terminal de la de competición.

Pese a su modesto inicio, con sólo 7 personas en el equipo, sus conocimientos de las últimas técnicas de la ingeniería aeronáutica fueron vitales para alcanzar las mejores técnicas automovilísticas. El Team Lotus ganó 7 Campeonatos Mundiales de Fórmula 1 y las 500 millas de Indianápolis entre 1962 y 1978.

Como piloto de carreras, incluso se ganó la oportunidad de competir en el Gran Premio de Francia de 1956, en Reims, con un Vanwall. Pero sufrió problemas con los frenos en los entrenamientos libres, y luego un accidente en la clasificación lo privó de largar la prueba.

Ya abocado como jefe del equipo Lotus, se dedicó a su gran equipo, con el que alcanzó la gloria, de la mano de Jim Clarck (1963 y 1965), Graham Hill (1968), Jochen Rindt (1970), Emerson Fittipaldi (1972) y Mario Andretti (1978). Y le dio el primer triunfo al gran Ayrton Senna, en Estoril (Portugal), en 1985.

Más allá de los impresionantes logros, también sufrió momentos muy duros.

La muerte de Jim Clarck fue quizá las más dolorosa, en una carrera de Fórmula 2 en 1968. Raramente se ha visto una relación tan buena entre un piloto y su jefe. El bicampeón del mundo, de hecho, solo compitió en F1 con Lotus, de verde y amarillo. Tras esa tragedia, Chapman se prometió no volver nunca a ser tan amigo de un piloto.

 Un mes después, Mike Spencer perdió la vida en Indianápolis, pilotando un Lotus. En 1970, Jochen Rindt también falleció en Monza, con un monoplaza con muy poco apoyo aerodinámico. Mientras la justicia italiana lo tenía en la mira por esos incidentes, en 1978 Ronnie Peterson quien falleció en un accidente, el día del último título en la historia del equipo.

"Las reglas son para que los tontos las obedezcan y los listos las interpreten", era una de sus frases más célebres. Entre sus intervenciones técnicas más reconocidas por su innovación, se recuerdan los coches con efecto suelo, suspensiones traseras de Fórmula 1 ancladas directamente a la caja de cambios, que evitaba el uso de un chasis posterior; chasis con una viga central; Suspensiones activas y un auto con doble chasis (Lotus 88) que nunca llegó a competir.

En 1966, Chapman convenció a Ford de respaldar el proyecto Cosworth sobre un motor V8 de 3 litros que acabaría convirtiéndose en el exitoso DFV. Y en el ámbito automotriz, Chapman también estuvo involucrado con el empresario John DeLorean, en su desarrollo de un coche deportivo de acero inoxidable, el DeLorean DMC-12, que se produjo en una fábrica en Irlanda del Norte con el apoyo del gobierno británico. Chapman murió el 16 de diciembre de 1982 por un paro cardíaco, a los 54 años. Varios dudaron de esa noticia. Al poco tiempo se descubrió el engaño de DeLorean hacia el gobierno británico sobre la desaparición de 10 millones de libras.

Anthony Colin Bruce Chapman. El genio que transformó la evolución de la Fórmula 1 con sus innovaciones. También rozó la legalidad, en los reglamentos y fuera de lo deportivo. Ese hombre que saltó a la inmortalidad con sus creaciones, que cada vez que cruzaban la bandera a cuadros aparecía sobre la pista lanzando la boina al aire y que marcó el camino de la máxima categoría.