El reclamo del campeón al Presidente en La Otra Mirada

El polémico cierre de la carrera más importante de la historia del automovilismo argentino y la protesta al Presidente. Mirá el video de La Otra Mirada

En el automovilismo suele apelarse a la protesta por parte de los protagonistas ante determinadas situaciones o sanciones. Cuantas veces pilotos o representantes de equipos discuten o visitan a las autoridades deportivas para quejarse. Pero, ¿se imaginan a un gran piloto protestando ante el mismísimo presidente de la Nación? Podría ser impensado. Pero sucedió, con ídolo y mandatario argentinos…

No fue una carrera más. Fue “la carrera” del automovilismo nacional. La épica Buenos Aires Caracas fue la gran competencia argentina. Ideada primero desde la Argentina a Nueva York. El presidente del Automóvil Club Argentino, Carlos P. Anesi, y el titular de la Comisión de Carreras de la entidad, Francisco "Pancho" Borgonovo, planificaron la insólita prueba para celebrar el 450 aniversario del “Descubrimiento de América”, como se lo vendió por aquellos años. Pero la II Guerra Mundial y los vaivenes políticos trastocaron todos los planes.

 


Finalmente, en 1948, se largó la gran aventura. Si por estos tiempos sorprende el formato extremo del Dakar, por entonces esas cupecitas que surcaban caminos a 200 km/h desafiaron todos los terrenos: llanura, montañas, selva y tierras desconocidas por todos: pilotos y organizadores. Pero allá fueron, desde Buenos Aires a Caracas, una proeza titánica sobre un recorrido de 9575 kilómetros de aventura.

El Gran Premio de América del Sur, tal el nombre oficial, sorteó todo tipo de adversidades: accidentes, abandonos, muertes, levantamientos militares y un final por demás polémico.

Juan Manuel Fangio sufrió el grave accidente en Perú y los hermanos Juan y Oscar Gálvez se disitribuían las etapas. Pero sobre el final, Juan sufrió inconvenientes y Oscar lo remolcó. Esa acción sobreexigió el motor del “Aguilucho”. El cigüeñal lo padeció.

De hecho, a Caracas llegó primero Víctor García, luego Eusebio Marcilla y Domingo Marimón, que al conocer el padecimiento de Juan ya celebraba el segundo lugar en la general. Finalmente se produjo la llegada de Oscar Gálvez, aunque remolcado por un Buick, ya que el problema mecánico se había acentuado. Sin embargo, la fiesta se desató con la multitud que lo aguardaba y celebró la victoria de la gran carrera. Pero luego llegó la noticia que cayó como un balde de agua fría para el ídolo y los simpatizantes de Ford: el comisario deportivo Fulvio Pastor comunicó que la llegada había sido antirreglamentaria porque había cruzado la meta con el motor apagado. Marimón, con Chevrolet, era el ganador.

Gálvez se hizo escuchar. Y no sólo en Venezuela: “Protesto ante usted la decisión de los jueces argentinos arrebatándome el triunfo en la carrera Buenos Aires-Caracas. Ruego a V.E. sus buenos oficios para revocatoria de injusta medida, la cual, de ser confirmada, me obligaría a retirarme del automovilismo. Compatriota amigo Oscar Gálvez".

El telegrama enviado el 9 de noviembre de 1948 no estaba dirigido ni al ACA, ni a la prensa. Fue directo al presidente de la Nación, Juan Domingo Perón. Gálvez hasta amenazó con dejar el automovilismo.

La respuesta del mandatario argentino llegó y fue tajante: “¿Hay reglamentos? Que se cumplan los reglamentos".

Pese a las quejas, Marimón quedó en la historia por ser el ganador de la carrera más emblemática del Turismo Carretera y del automovilismo nacional. La aventura tuvo su regreso, con la Lima Buenos Aires, en la que allí sí se impuso Oscar Gálvez.

La carrera más increíble. Una llegada polémica y la protesta que desde el Caribe llegó al Presidente de la Nación en Buenos Aires. Historias del rico automovilismo argentino, el que siempre asombra, más allá de los tiempos…