El último argentino en llegar al Dakar, el piloto más joven

Tobías Carrizo tiene 18 años y llegó en el último vuelo charter del Dakar a Arabia. Por las restricciones por la pandemia, arribó en la madrugada del 31.

El periplo comenzó el sábado 26 de diciembre. El hall de la Terminal A del aeropuerto Internacional de Ezeiza era el escenario de las complicaciones que demanda viajar al otro lado del mundo en tiempos de pandemia.

Las contrariedades por la nueva cepa y el rebrote del Covid-19 canceló vuelos, aumentó las restricciones en muchos aeropuertos y cerró las fronteras en algunos países, incluido Arabia Saudita, donde el próximo domingo se pondrá en marcha el Dakar 2021.

Aquel sábado que parece tan lejano, un grupo de casi medio centenar de argentinos intentaba emprender el viaje rumbo a Jeddah, donde se realizará la ceremonia de largada de la competencia más extrema del mundo. De a poco, pilotos, integrantes de equipos, periodistas y quienes trabajan en la logística comenzaron la aventura rumbo a Arabia.

Pero otros quedaron varados, a la espera de tener un panorama más claro, aunque los nervios, la ansiedad y las preocupaciones aumentaran exponencialmente. Debido al rebrote en varios países, el cierre de vuelos hacia Gran Bretaña y fundamentalmente el cierre de la frontera de Arabia Saudita trastocó los planes de los 3600 integrantes del Dakar 2021. La organización, la empresa francesa Amaury Sport Organisation (ASO), debió acudir a unos 30 vuelos chárter, autorizados por el reino saudí, para sobrellevar este impedimento logístico.

A partir de allí, se desencadenó una serie de complicaciones para viajar a Arabia. El objetivo era llegar a esos charters, que tenían partida desde París, Madrid, Praga, Roma y Dubai.

Salvo Praga, en el resto de los aeropuertos europeos las complicaciones se multiplicaban para los que no son ciudadanos, ya que por las restricciones sanitarias, no se podía descender y hacer migraciones y aduana para luego tomar el chárter. Por eso Dubai pasó a ser el lugar codiciado para muchos.

El último en arribar a Jeddah, Arabia Saudita, fue Tobías Carrizo, el piloto de Ezeiza que debutará en la exigente carrera a bordo de un cuatriciclo del equipo MED. “Toto”, que tomó relevancia internacionalmente por ser el piloto más joven de este Dakar que se avecina, con apenas 18 años (no es el tripulante más joven, ya que un español de sólo 16 será navegante en camiones) es el último participante argentino en pisar suelo árabe, en la madrugada del 31 de diciembre.

“Estoy muy feliz de estar acá. Tuve que regresar tres veces a mi casa desde el aeropuerto de Ezeiza, pero se dio. Muchos nervios, obviamente”, comentó Carrizo, que sabe que está a un paso de cumplir su gran sueño.

Juan Carrizo y Marcela, sus padres, lo acompañaron en este periplo. El viaje era primero por Francia, luego por Alemania, finalmente hizo escala en Etiopía. Y el recorrido africano lo depositó en Dubai, a la espera del último vuelo chárter que despegó rumbo a Jeddah con miras al Dakar.

A los 3 años comenzó a acelerar en cuatriciclos en General Belgrano. En 2012 sus padres fueron asistentes con el equipo en el Dakar y en 2016 Toto debutó en el Rally bonaerense, con sólo 13 años. En su debut hizo podio y luego ganó el resto de las carreras y se coronó campeón provincial.

Al año siguiente alternó con fechas del campeonato Nacional. En 2018 fue subcampeón y en 2019 se consagró campeón, ya con la mira puesta en el Dakar.

“Mi gran objetivo siempre fue largar un Dakar. Me preparé a conciencia. Finalmente por mis pergaminos me permitió largar. En junio cumplí 18 años y acá estoy”, se entusiasma Carrizo, que ahora deberá hacer dos días de cuarentena en el hotel, hasta que pueda realizar las verificaciones técnicas y administrativas. Llegará con lo justo para la largada.

“Quería estar con más tiempo, pero nos tocó vivir esta situación tan especial. En un momento parecía que no podía llegar, y acá estamos. Ahora después de tanto estrés, todos los sentidos están puestos en la carrera”, confesó Toto.

Un Año Nuevo distinto en Jeddah. Para muchos, como el caso del joven Toto Carrizo, parece que el Dakar ya comenzó. Y de qué manera. Ahora, a pensar en la verdadera competencia, que sin dudas será inigualable. Más allá de sus propias características y por ser la segunda en Arabia, por serla primera en realizarse bajo las complicaciones de una pandemia, que ya exigió a sus integrantes.