Hizo TC su Dodge de calle y vendió un camión para ir a la carrera

Su Dodge que tenía para andar la convirtió en TC. Hizo mucho sacrificio pero estuvo más de 20 años en la categoría. Juan Carlos López cuenta su historia

Juan Carlos López fue uno de los tantos pilotos que hicieron un enorme esfuerzo para ser parte del Turismo Carretera. Para ellos llegar a la categoría más popular era cumplir el sueño. Con el paso del tiempo, y luego de estar por más de 20 años en las competencias, el de La Plata puede decir que lo cumplió. Si bien no consiguió resultados, el historial del TC lo tiene como otro de los protagonistas que se desvivió por estar en cada carera. Acá parte de su historia.

Su incorporación al TC

“Yo salí de Estancia Chica donde corría en el Fórmula 2. En ese tiempo estaba muy ligado a Jorge Politano, al “Indio” Muñiz, y en 1981 comencé a armar un Turismo Carretera y debuté en el 83. Estuve casi dos años para hacerlo. Era una Coupe Dodge de calle que yo tenía, que estaba impecable, y la desarmamos para correr en el TC. Ahí me quedé a pie pero debutamos en La Pampa en una carrera de no ganadores y debutantes. El auto lo llevábamos en la caja de un camión Mercedes. Esa final la ganó el Flaco Banfi”.

Hizo lo que quiso

“Fui un afortunado al haber estado 22 años dentro del Turismo Carretera. Hice lo que quería y lo que me gustaba. Llegar al TC era lo máximo y dentro de mis posibilidades lo pude lograr. Me di el lujo de compartir momentos con los grandes nombres que tuvo la categoría. Me bajé en 2004 porque económicamente ya nos costaba cada vez más. Lo nuestro era a pulmón”.

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La típica peña

“Una vez al mes hacíamos una peña y comíamos un asado. Con lo que se juntaba en esa cena, más algunas rifas, y los viáticos que te daban en la ACTC, podíamos correr. Eran tiempos muy diferentes”.

El día que su auto impactó contra un periodista

“Fue en la recta de abajo del autódromo de Balcarce donde había un salto, casi en la frenada. Cuando llego a ese lugar me paro en el freno y se corta una rotula. Ahí se salió todo completo, el auto se descontrolo, y pegamos contra el guadrraíl. Detrás del mismo estaba Eduardo Malamud, periodista de Mar del Plata, y le pegamos. Yo no me di cuenta hasta que me bajé del auto. Me pegué un susto terrible cuando vi esa situación. Después de eso el auto lo reparamos, lo vendimos, e hicimos un Ford con Roberto Barbera”.

Correr en Ruta

“Me gustaba correr en la ruta porque en mi caso me la rebuscaba un poco más. La disfrutaba más allá que sabíamos que era un tanto peligrosa. Yo corrí en todos los circuitos de ruta menos en el de San Lorenzo. Cuando me preguntan cuál de todos me gusto más respondo el de Junín. No sé por qué pero era muy lindo. ”

En la butaca derecha y la anécdota con Mazzacane

“Anduve de acompañante con el “Negro” Duarte y con Hugo Mazzacane. Iba un poco asustado. Con Hugo tengo una anécdota. En una carrera de Balcarce estábamos probando y adelante iba Clemar Firpo que también era de La Plata.  Lo empezamos a correr, no lo alcanzábamos, y se nos iba. Hugo me decía "no puede ser que no lo alcancemos". Cuando llegamos a boxes miramos el auto y el que lo manejaba era “el Pelado” Calamante. Ahí Hugo se quedó más tranquilo”.

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Estar mejor que el vecino

“Todos los pilotos de La Plata éramos amigos pero nos queríamos ganar. En ese momento había más de 10 pilotos de nuestra ciudad. Cada uno quería volver a La Plata con el mejor resultado. El que dice que no, miente. Recuerdo que al ser tantos pusimos a Hugo Mazzacane como representante de todos nosotros”.

Vendieron un camión para ir a correr

“Teníamos que ir a una carrera a Balcarce, no habíamos juntado la plata, y no teníamos plata para comprar las gomas. Fue ahí donde pusimos a la venta un camión, tipo Mercedes 608, para ver si nos hacíamos de dinero. Aparece una persona interesada pero daba vueltas. Fue en tres oportunidades a verlo y no concretaba. En la última visita le dije que si venía antes de las once de la noche se lo vendía, de lo contrario no. Diez y media llegó y se lo vendimos. Cuando se fue cargamos las cosas y nos fuimos para la carrera”.

Dejar de correr

“No me gustó bajarme pero la verdad estaba muy lejos. Estaba tan lejos que me hacía mal. La llegada de los autódromos y la evolución de los autos a mí me complicaron. Ahí tomé la decisión de retirarme”.

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