Matías Frano, una historia forjada con pasión y perseverancia

El "Tano" debutó y ganó con su equipo propio en Top Race. Pero atrás del triunfo, hay una constante lucha para abrirse camino en el automovilismo grande.

Matías Frano debutó con su propio equipo en la séptima fecha del Top Race y lo hizo en gran manera, porque ganó la final del sábado y fue protagonista de la del domingo, la cual se la llevó en pista, pero por un toque con José Manuel Sapag fue recargado.

Frano estuvo en Escudería Carburando y contó su historia dentro del automovilismo, la cual viene desde abajo y con mucho esfuerzo. “La verdad que es un sueño, todavía no caigo. Para mí es como si nada, pero es algo grande lo que se logró. El jueves cuando entre al circuito con la camioneta cargada y sólo, porque mis mecánicos estaban cada uno en su trabajo, veía los dos semirremolques de Toyota y por dentro me decía, ‘¿A quién le quiero ganar yo?’”, contó.

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Además, relató que en su familia ninguno es fierrero: “Mi viejo no es del palo, vende fruta y verdura y mi vieja lo ayuda a él. Además mi hermana trabaja con ellos. Ninguno vienen del automovilismo, el único que salió torcido soy yo. Jugué al fútbol hasta los 20 años, llegué a la primera de Sportivo Italiano e hice inferiores en Independiente. Era un buen arquero”.

En la misma línea, el de Villa Madero habló de cómo nació su pasión por la velocidad. “Tenía un amigo que tenía un ‘Fitito’ y vivía a tres cuadras de casa. Lo iba a ver todas las mañanas y también acompañaban en las carreras. La realidad es que estaba entrenando en Italiano y pensaba en los autos de carrera. Llegó un punto donde me di cuenta que me gustaba más el automovilismo”, puntualizó.

“Yo siempre pienso que tuve suerte en la vida. Me anoté en Desafío Motor y lo pude ganar, tuve mi primera carrera en Top Race Junior haciendo la pole position y ganando cuatro carreras seguidas. Así comencé y también aprendí a cómo se juntaba la plata. Además, hubo amigos que me ayudaron como Gustavo Álvarez. Después Fabián Fuentes me metió en el TC Pista Mouras con el equipo de Nicolás Dianda y con muy poco presupuesto, pude salir campeón. Era mi primer año corriendo de forma completa porque ni en el zonal lo había logrado. Llegar al automovilismo nacional y funcionar tan bien es algo impensado”, se explayó.

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En tanto, el bonarense señaló que la posibilidad de desembarcar en el deporte motor de primer nivel se demoró más de lo que esperaba. “A veces pienso que me llegó tarde la oportunidad de meterme en el automovilismo nacional. Cuando arranque empecé a correr en GT900 y ya me lo armaba yo al auto. Mi abuelo si participó en Turismo Carretera, Armando Leguizamón, pero no lo pude disfrutar mucho porque era un viejo gruñón. Él me decía que el automovilismo no era para mí y la verdad que nunca entendí por me decía eso, aunque después me di cuenta que era porque era pobre”, remarcó.

 Por último, Frano volvió al plano deportivo e hizo hincapié que para la cita de octubre estarán más armado con su estructura. “Al auto todos lo conocemos, porque es el que usaba Lucas Valle y tiene una base muy buena. La pegamos con la puesta a punto. A los chicos del Lincoln les rompí un poco las bolas para que me pasen algo y en base a eso, seguimos trabajando. Además, tampoco teníamos el kit aerodinámico, así que para la próxima lo vamos a tener, por lo cual creo que vamos a pegar un salto de calidad”, finalizó.